La Iglesia católica mexicana llamó a ampliar el debate sobre la eutanasia para considerar también las condiciones que enfrentan las personas encargadas de cuidar a pacientes con enfermedades terminales, ante el desgaste físico y emocional que implica esta labor.
En un editorial publicado por el semanario Desde la fe, la Arquidiócesis de México señaló que la discusión se ha concentrado principalmente en los pacientes, pero ha dejado en segundo plano a familiares y personas cercanas que participan en sus cuidados.
La institución religiosa advirtió que el cansancio, la desesperanza, el estrés emocional y las presiones familiares pueden representar factores determinantes para quienes acompañan a personas con enfermedades incurables o en etapa terminal.
El texto plantea que cuando el cuidado recae en una sola persona, las responsabilidades pueden aumentar y generar un desgaste considerable, particularmente ante el deterioro y sufrimiento de un ser querido.
La Iglesia católica mexicana reiteró su rechazo a la eutanasia, pero consideró necesario que los sistemas de salud también contemplen mecanismos de apoyo para quienes desempeñan labores de cuidado, con el objetivo de identificar si requieren asistencia física, psicológica o emocional.
La postura se da en medio del debate sobre propuestas para reformar la Ley General de Salud y permitir la eutanasia en México. La discusión también llegó a la Suprema Corte de Justicia de la Nación, que en junio pasado decidió reasumir su competencia para analizar la eutanasia y el suicidio asistido, actualmente prohibidos por diversas disposiciones legales.
La Arquidiócesis de México sostuvo que cualquier discusión sobre el final de la vida debe considerar no solamente al paciente, sino también el entorno familiar y las condiciones de quienes participan directamente en su cuidado.





