El inicio del verano en Cuba ha puesto a prueba a miles de familias que, en medio de prolongados apagones, escasez de alimentos, problemas de transporte y pocas opciones de recreación, buscan en las playas del oeste de La Habana un respiro frente al calor y la crisis que atraviesa el país.
Tailuma Chuy, una habanera de 35 años, relató que las alternativas para el entretenimiento son limitadas, por lo que muchas personas optan por acudir a zonas costeras cercanas a las que pueden llegar caminando, sin depender del transporte público.
La joven explicó que, durante el Mundial de Fútbol 2026, su familia ha logrado seguir algunos partidos conectando el televisor a una estación de energía portátil o consultando los resultados por internet cuando hay acceso a datos móviles, debido a los cortes de electricidad que, según comentó, superan las 20 horas consecutivas en la capital.
En otras regiones de la isla la situación es aún más complicada. Habitantes de provincias orientales reportan apagones de hasta 72 horas continuas, además de dificultades para acceder a servicios básicos.
Arturo Acosta, de 60 años, señaló que camina más de 15 kilómetros desde La Habana Vieja hasta una playa en Miramar para aliviar con agua de mar una úlcera en el pie, ya que asegura no contar con recursos para comprar medicamentos.
Además de la crisis energética, la población enfrenta problemas en el transporte público, acumulación de basura en las calles, limitaciones en los servicios hospitalarios y un incremento en los precios de alimentos y medicamentos, especialmente en los mercados informales.
Delcy Linares, originaria de Las Tunas, explicó que viajó a La Habana por motivos médicos y aprovechó la estancia para que sus hijos conocieran algunas de las opciones recreativas de la capital, ya que, afirmó, en la región oriental existen pocas alternativas durante el periodo vacacional.
Turismo continúa en descenso
La situación también se refleja en la actividad turística. En el oeste de La Habana, donde se concentran playas, hoteles y restaurantes, numerosos establecimientos registran una baja ocupación.
El turismo, uno de los principales generadores de divisas para Cuba, continúa afectado tras la pandemia y por las restricciones económicas y comerciales impuestas por Estados Unidos, factores que han reducido la llegada de visitantes internacionales y provocado la salida de cadenas hoteleras extranjeras.
De acuerdo con cifras oficiales, entre enero y mayo de 2026 Cuba recibió 359 mil 491 turistas internacionales, lo que representa una disminución del 58 por ciento respecto al mismo periodo del año anterior, que ya había registrado los niveles más bajos de visitantes en más de dos décadas, sin considerar los años de la pandemia.




