Las densas columnas de humo provocadas por incendios forestales en Canadá y el norte de Minnesota mantienen este viernes en alerta por mala calidad del aire a amplias zonas de Estados Unidos, situación que también genera preocupación de cara a la final de la Copa del Mundo, programada para el domingo en el área metropolitana de Nueva York.
Las autoridades estadounidenses emitieron recomendaciones para limitar las actividades al aire libre, mientras que el presidente Donald Trump responsabilizó al Gobierno canadiense por la contaminación y calificó la situación como “totalmente inaceptable”.
De acuerdo con el monitoreo de IQAir, Detroit se ubicó como la ciudad con la peor calidad del aire del mundo, seguida por Washington y Chicago. En estas ciudades, las autoridades pidieron a la población evitar permanecer al aire libre si no es estrictamente necesario.
En Nueva York y Nueva Jersey, sede de la final del Mundial en un estadio al aire libre, la calidad del aire se mantuvo en niveles potencialmente dañinos para grupos vulnerables, aunque con una ligera mejoría respecto al jueves, cuando el humo redujo considerablemente la visibilidad del horizonte de Manhattan.
Sin embargo, el Servicio Meteorológico Nacional (NWS) advirtió que durante la noche del viernes y la mañana del sábado podría registrarse una nueva concentración de humo debido a los cambios en los vientos.
Ante este panorama, el director ejecutivo del grupo de trabajo de la Casa Blanca para el Mundial, Andrew Giuliani, informó que los organizadores del torneo mantienen un seguimiento permanente de las condiciones atmosféricas.
Especialistas del NWS señalaron que los vientos sobre la región de los Grandes Lagos podrían seguir desplazando humo hacia el noreste del país, mientras que otros modelos meteorológicos indican que, tras el paso de sistemas de tormentas durante el fin de semana, parte del humo podría extenderse hacia zonas más al sur.
En respuesta a la situación, Trump anunció que se comunicará con el primer ministro canadiense, Mark Carney, para exigir acciones frente a los incendios forestales. El mandatario sostuvo que Estados Unidos está siendo afectado por aire “sucio, contaminado e insalubre” proveniente de Canadá.
En diversas ciudades del Medio Oeste y el noreste estadounidense, la población comenzó a utilizar mascarillas para reducir la exposición a las partículas contaminantes. En Nueva York, bibliotecas y estaciones ferroviarias distribuyen cubrebocas de manera gratuita.
Expertos en salud ambiental advirtieron que el humo de los incendios contiene partículas finas provenientes de madera, vegetación y materiales como plástico, pintura y metales, lo que representa un riesgo importante para el sistema respiratorio.
La situación ocurre mientras Canadá enfrenta una de sus temporadas de incendios más intensas. Las autoridades reportan más de 200 incendios forestales fuera de control, principalmente en la provincia de Ontario, donde varias comunidades han sido evacuadas, aunque hasta el momento no se reportan víctimas mortales. Asimismo, en el Bosque Nacional Superior, en la frontera entre Minnesota y Canadá, permanecen activos 16 incendios forestales.
Especialistas en cambio climático señalaron que el aumento de las temperaturas y la disminución de la humedad del suelo han favorecido temporadas de incendios más largas e intensas, incrementando la frecuencia de estos episodios de contaminación atmosférica.






