SpaceX canceló este jueves el lanzamiento de prueba del cohete Starship luego de que una falla en el encendido de varios motores activara el sistema automático de aborto del despegue.
El director ejecutivo de la empresa, Elon Musk, informó que algunos motores no arrancaron correctamente, por lo que se suspendió la misión y comenzó el procedimiento para descargar el propelente del vehículo.
“Algunos de los motores no arrancaron, lo que activó una cancelación automática del lanzamiento. Ahora estamos descargando el propelente. Próximo intento de lanzamiento, esperemos, en unos días”, escribió Musk en la red social X.
El vuelo correspondía a la decimotercera misión de prueba del Starship y sería el primero desde que SpaceX debutó en la Bolsa de Nueva York en junio, tras una oferta pública inicial.
La prueba tenía como objetivo continuar la evaluación de la tercera generación del Starship, incorporada en el vuelo realizado en mayo, durante el cual se pusieron a prueba nuevos diseños del sistema.
Aunque esa misión logró cumplir gran parte de sus objetivos, presentó fallas en algunos motores del propulsor Super Heavy, lo que obligó a realizar un amerizaje en el Golfo de México en lugar del regreso controlado previsto.
Tras ese vuelo, SpaceX informó que implementó modificaciones en el hardware y el software para corregir los problemas detectados.
En el próximo intento, la empresa buscará completar todas las fases de la misión, incluyendo el despegue, el ascenso, la separación de etapas, la maniobra de retorno y el aterrizaje controlado del propulsor en el mar.
El desarrollo del Starship es un componente clave del programa espacial estadounidense, ya que SpaceX mantiene un contrato con la NASA para desarrollar una versión adaptada de la nave que funcionará como sistema de alunizaje en futuras misiones del programa Artemis.






