La profunda crisis económica que enfrenta Cuba ha llevado a su sistema de salud, considerado durante décadas uno de los principales logros de la Revolución, a una situación crítica marcada por la escasez de medicamentos, insumos, personal médico y recursos para atender a los pacientes.
El deterioro quedó reflejado en el testimonio de una médica intensivista de un hospital pediátrico de La Habana, quien, bajo un nombre ficticio para proteger su identidad, describió las dificultades que enfrenta diariamente para atender a niñas y niños con enfermedades graves.
Escasez de medicamentos y material médico
La especialista explicó que los hospitales continúan ofreciendo atención gratuita, pero enfrentan graves carencias de antibióticos de amplio espectro, sondas, cánulas pediátricas, soluciones nutritivas y otros insumos básicos indispensables para salvar vidas.
Aunque el hospital cuenta con un generador eléctrico que mantiene funcionando incubadoras y respiradores durante los frecuentes apagones, la falta de medicamentos y equipos limita la capacidad de respuesta del personal sanitario.
Según la médica, el Gobierno cubano busca adquirir medicamentos esenciales en mercados como China, Vietnam y Rusia, pero el aumento de precios y las dificultades de abastecimiento complican las compras.
Aumenta la mortalidad infantil
Uno de los efectos más preocupantes es el deterioro de los indicadores de salud infantil.
La doctora aseguró que la probabilidad de supervivencia de niños con cáncer habría disminuido del 85 al 65 por ciento debido a la falta de tratamientos. Además, señaló que alrededor de 12 mil menores esperan una cirugía considerada indispensable.
También advirtió que la mortalidad infantil, que en 2017 era de cuatro fallecimientos por cada mil nacidos vivos, podría alcanzar este año nueve por cada mil.
Éxodo de profesionales
La crisis también ha provocado una salida masiva de médicos y enfermeros del sistema público.
Muchos profesionales emigraron a otros países o abandonaron la medicina para dedicarse a actividades mejor remuneradas, como el transporte, el turismo o pequeños negocios privados.
Quienes permanecen en los hospitales enfrentan bajos salarios. La médica entrevistada indicó que percibe alrededor de 15 mil pesos cubanos mensuales, equivalentes a unos 20 euros, mientras que una enfermera gana aproximadamente la mitad.
Turismo y economía en declive
El deterioro económico también se refleja en la caída del turismo, uno de los principales motores financieros de la isla.
Según los datos citados, en mayo de 2026 Cuba recibió apenas 31 mil turistas, cerca de un 60 por ciento menos que en el mismo mes del año anterior. En contraste, en 2018 el país había recibido cerca de cinco millones de visitantes, mientras que en 2025 la cifra descendió a 1.8 millones.
La reducción del turismo ha afectado tanto a trabajadores del sector privado como a las finanzas del Estado, disminuyendo la disponibilidad de divisas necesarias para importar alimentos, medicamentos y equipo médico.
Una crisis con múltiples causas
La médica atribuye el deterioro tanto a problemas estructurales de la economía cubana como al impacto del embargo económico de Estados Unidos, que dificulta la adquisición de materias primas, medicamentos, tecnología médica y otros productos esenciales.
Asimismo, señaló que la escasez de alimentos afecta directamente a la población infantil, mientras que los constantes apagones y la falta de perspectivas han incrementado el desgaste físico y emocional del personal sanitario.
Pese a las dificultades, la especialista continúa trabajando en el hospital pediátrico, aunque reconoce que la situación actual representa el momento más complicado que ha vivido el sistema de salud cubano desde que inició su carrera profesional.






