Un grupo de voluntarios descubrió una enorme bandera estadounidense escondida desde hace décadas en una cabaña histórica del recinto ferial del condado de Waseca, en Minnesota, hallazgo que ha desatado una investigación para conocer su origen y su papel en la historia de la comunidad.
El descubrimiento ocurrió mientras realizaban labores de limpieza para la feria anual. Oculta bajo el alero de una antigua cabaña, los voluntarios encontraron un voluminoso paquete envuelto en tela encerada. Al desenvolverlo aparecieron las características franjas rojas y blancas de una bandera monumental.
La pieza mide aproximadamente 6 por 11 metros, ocupa unos 65 metros cuadrados y conserva 48 estrellas, diseño utilizado oficialmente entre 1912 y 1959, antes de la incorporación de Alaska y Hawái a Estados Unidos.
Especialistas de la Sociedad Histórica del Condado de Waseca determinaron que la bandera fue confeccionada con algodón mediante una combinación de costuras a mano y a máquina, lo que sugiere que fue elaborada por varios voluntarios o artesanos aficionados.
El misterio no solo radica en quién la fabricó, sino también en cómo llegó a los archivos de la sociedad histórica, ya que el objeto nunca fue catalogado y, según los investigadores, probablemente permanece resguardado desde hace más de medio siglo.
Para examinarla completamente, más de 50 voluntarios, entre ellos bomberos, autoridades locales, veteranos y miembros de la comunidad, participaron en un despliegue especial que permitió extender la enorme bandera por primera vez en varias décadas sin que tocara el suelo, como establece el Código de la Bandera de Estados Unidos.
Durante la investigación surgieron fotografías de los desfiles del 4 de julio de 1940 y 1942, donde aparece una bandera de dimensiones similares portada por decenas de niños. Un periódico de la época señala que la enseña fue elaborada bajo la dirección de la maestra Nina Clement y organizada por Herman Peterson, un reconocido líder comunitario y coleccionista de banderas.
Aunque aún no existe certeza de que se trate del mismo ejemplar, los historiadores consideran que es la principal hipótesis debido a la escasa posibilidad de que existieran varias banderas gigantes de 48 estrellas en el condado.
La Sociedad Histórica prepara ahora una exhibición durante la próxima feria local con fotografías y documentos de la época para solicitar la colaboración de los habitantes, con la esperanza de que algún vecino conserve recuerdos o información que permita reconstruir la historia de esta singular reliquia patriótica.
Mientras tanto, la bandera será trasladada a un museo especializado donde permanecerá bajo condiciones de conservación adecuadas, a la espera de que el misterio de su origen pueda resolverse.






