Los equipos de rescate localizaron con vida a dos niños de 11 años entre los escombros de edificios colapsados en el estado venezolano de La Guaira, más de 85 horas después de los terremotos de magnitudes 7.2 y 7.5 que devastaron la región y dejaron, hasta el momento, al menos mil 430 personas fallecidas.
El primer rescate ocurrió en La Guaira, donde un menor identificado como Moisés fue extraído de entre estructuras colapsadas tras un operativo que se prolongó durante seis horas. De acuerdo con la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres de Colombia (UNGRD), el niño permanecía atrapado bajo aproximadamente tres metros de escombros.
Según reportó la agencia Reuters, durante las labores de rescate se informó que el menor fue localizado cerca de los cuerpos sin vida de su madre y su hermana.
Horas después, la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, confirmó el rescate de un segundo niño de 11 años en la localidad de Caraballeda, también en el estado de La Guaira. En un video difundido en la red social X se observa al menor siendo evacuado en camilla con la participación de rescatistas mexicanos.
Rodríguez afirmó que cada persona rescatada representa una esperanza para el país, mientras continúan las labores de búsqueda.
Las autoridades mantienen los operativos debido a que consideran posible encontrar más sobrevivientes, especialmente entre quienes pudieran haber tenido acceso a agua o alimentos bajo los edificios colapsados.
Los dos terremotos, registrados con apenas 39 segundos de diferencia, provocaron el derrumbe de cientos de inmuebles y dejaron a decenas de miles de personas desaparecidas, además de miles de heridos.
En el Hospital José María Vargas, principal centro médico de La Guaira, continúan siendo atendidas las personas rescatadas. La capacidad del hospital ha sido rebasada, por lo que algunos pacientes han sido trasladados a unidades médicas de Caracas.
Entre los sobrevivientes se encuentra Alí Domínguez, quien permaneció ocho horas atrapado bajo los escombros de un supermercado. De acuerdo con su testimonio, fue rescatado por personas que realizaban actos de saqueo en la zona y no por los equipos de emergencia. Su hijo de 10 años permanece desaparecido tras el colapso de su vivienda.
Las labores de búsqueda enfrentan dificultades debido a las constantes réplicas, que representan un riesgo para rescatistas y habitantes. Mientras tanto, cientos de familias permanecen en refugios temporales instalados en espacios abiertos después de perder sus viviendas.




