La Secretaría de Cultura del Gobierno de México y el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) presentaron los resultados de las obras de rehabilitación, conservación y mejoramiento realizadas en la Zona Arqueológica de Teotihuacan, uno de los principales sitios patrimoniales del país y uno de los destinos culturales más visitados de México.
Durante un recorrido por el complejo arqueológico, la secretaria de Cultura, Claudia Curiel de Icaza, destacó la reapertura del Museo de la Grandeza Teotihuacana, recinto que permaneció cerrado durante dos décadas y que ahora cuenta con una exposición permanente integrada por 174 piezas arqueológicas, de las cuales alrededor de 150 se exhiben por primera vez al público.
La funcionaria informó que en Teotihuacan se invirtieron 37 millones de pesos como parte de un programa nacional que destinó 400 millones de pesos a la intervención de 46 zonas arqueológicas del país. Señaló que se trata de una de las acciones de conservación más relevantes realizadas en el sitio en las últimas décadas.
Además de la reapertura del museo, los trabajos incluyeron la rehabilitación de los museos de la Cultura Teotihuacana y de Murales Teotihuacanos “Beatriz de la Fuente”, espacios que no habían recibido una intervención integral desde hace aproximadamente 40 años.
Como parte de las mejoras, se construyeron nuevas taquillas, andadores y accesos, se reforzaron las medidas de seguridad para visitantes y trabajadores, se modernizó la señalética y se implementó una guía digital que permitirá planificar recorridos temáticos dentro de la zona arqueológica.
Las acciones también contemplaron el mejoramiento de los espacios destinados a comerciantes establecidos en el sitio, mediante la renovación de pisos y luminarias en sus locales.
El renovado Museo de la Grandeza Teotihuacana alberga además la exposición temporal “Hule ritual. Pelotas milenarias”, dedicada a los hallazgos arqueológicos realizados en El Manatí, Veracruz. La muestra incluye una pelota original de hule con una antigüedad estimada de 3 mil 600 años, considerada entre las más antiguas conocidas hasta ahora, así como una réplica elaborada con técnicas tradicionales para fines didácticos.
Las autoridades culturales señalaron que la conclusión de estas obras representa una nueva etapa para la Zona Arqueológica de Teotihuacan, donde continuarán las labores de conservación, investigación y difusión del patrimonio histórico.
Con la renovación de infraestructura, la actualización de servicios y la incorporación de nuevas herramientas de interpretación, el complejo busca mejorar la experiencia de los cerca de dos millones de visitantes que recibe anualmente y fortalecer la preservación de uno de los sitios arqueológicos más importantes del país.





