Aunque BlackBerry dejó atrás su etapa como fabricante de teléfonos móviles, la compañía canadiense busca reposicionarse como un actor relevante en el desarrollo de software crítico para automóviles, robótica, industria y sistemas de seguridad.
El eje de esta nueva estrategia es QNX, su plataforma de software especializada en sistemas embebidos y de operación en tiempo real, que actualmente está integrada en más de 275 millones de vehículos en el mundo, además de utilizarse en sectores como dispositivos médicos, ferrocarriles, aeroespacial y defensa.
Durante el cuarto trimestre fiscal de 2026, la división QNX registró ingresos récord por 78.7 millones de dólares, lo que representó un crecimiento interanual del 20 por ciento. Además, el margen bruto ajustado alcanzó 84 por ciento y el EBITDA ajustado llegó a 21.4 millones de dólares.
Otro dato relevante para la empresa es el crecimiento de su backlog de royalties, que subió hasta aproximadamente 950 millones de dólares. Este indicador refleja contratos ya obtenidos que podrían traducirse en ingresos futuros conforme avancen los programas de producción de vehículos y otros sistemas tecnológicos.
En total, BlackBerry reportó ingresos anuales por 549.1 millones de dólares durante el ejercicio fiscal 2026, un incremento de 3 por ciento respecto al año anterior. La empresa también pasó de registrar pérdidas a obtener ganancias netas por 53.2 millones de dólares.
Para el ejercicio fiscal 2027, la compañía prevé ingresos totales de entre 584 y 611 millones de dólares, mientras que la división QNX podría generar entre 290 y 307 millones de dólares.
Uno de los movimientos estratégicos más importantes ha sido la ampliación de la colaboración entre QNX y NVIDIA, con el objetivo de desarrollar plataformas de inteligencia artificial para entornos industriales, médicos y robóticos que requieren altos niveles de seguridad funcional y operación en tiempo real.
La alianza busca posicionar a BlackBerry dentro del mercado de infraestructura para sistemas físicos inteligentes, más allá de la industria automotriz.
Pese a estos avances, analistas financieros mantienen cautela sobre el desempeño futuro de la empresa. Diversas firmas conservan recomendaciones de “mantener”, al considerar que BlackBerry aún debe demostrar crecimiento sostenido y capacidad para convertir sus contratos y alianzas en mayores ingresos y flujo de efectivo.
La compañía apuesta ahora por dejar atrás definitivamente la imagen ligada a los teléfonos con teclado físico y consolidarse como proveedor de software especializado para la nueva generación de vehículos, robótica e inteligencia artificial aplicada a la industria.





