El empresario Elon Musk declaró por segundo día en una corte federal en Oakland, California, en el juicio que mantiene contra OpenAI, a la que acusa de haberse apartado de su misión original como organización sin fines de lucro.

La demanda, presentada en 2024, también involucra a los cofundadores Sam Altman y Greg Brockman, así como a Microsoft, socio estratégico de la compañía. Musk alega incumplimiento de contrato y enriquecimiento injusto.

Durante el contrainterrogatorio, el abogado de OpenAI, William Savitt, introdujo la relación del empresario con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y con David Sacks, en un intento de contextualizar su influencia en el sector. La defensa de Musk sostuvo que estos vínculos no son relevantes para el caso.

Musk afirmó que apoyó financieramente a la organización —con alrededor de 38 millones de dólares— bajo la premisa de que operaría sin fines de lucro. Señaló que su decisión fue un error, dado que la empresa evolucionó hacia un modelo con fines comerciales, actualmente valuado en cientos de miles de millones de dólares.

OpenAI ha adoptado una estructura híbrida con fines de lucro limitados, tras obtener autorización para reconfigurar su operación principal. La demanda de Musk solicita una compensación de 150 mil millones de dólares, la destitución de Altman y el retorno al esquema original sin fines de lucro.

El proceso continuará con el testimonio de colaboradores cercanos a Musk, como Jared Birchall, así como expertos en inteligencia artificial, entre ellos Stuart Russell. También se prevé la comparecencia de Brockman en etapas posteriores.

Shares: