En Teherán, muchos vecinos celebraron la información sobre el fallecimiento. «Jameneí ha muerto», «Jameneí ha muerto», gritaban numerosas personas desde las ventanas de sus casas en el norte de la capital iraní, gritos que se mezclaron con silbidos, aplausos y sonidos de bocinas y trompetas.
El primer ministro israelí había aprovechado la ocasión para efectuar un llamamiento directo a la población iraní para que se movilice contra el régimen.
«Salgan a las calles para completar la tarea: derroquen el régimen de los horrores que les hace la vida imposible», expresó.
El Ejército israelí ha informado además de la muerte de siete altos cargos del régimen iraní, incluyendo el ministro de Defensa, Aziz Nasirzadeh, y el comandante de la Guardia Revolucionaria, Mohamed Pakpur.
El primer balance de víctimas ofrecido por la Media Luna Roja apunta que los ataques de Israel y Estados Unidos provocaron en total al menos 201 muertes y 747 heridos.




