El Real Madrid-Levante de este sábado se convirtió, más que en un partido, en un plebiscito. Derrota en la final de la Supercopa de España, salida de Xabi Alonso para la llegada de Álvaro Arbeloa y eliminado en octavos de Copa del Rey contra el Albacete. Todo en un lapso de ocho días tras lo que el público madridista tenía ganas de reprochar a sus jugadores, con el brasileño Vinícius y el inglés Jude Bellingham siendo los más señalados.
Desde la salida de los futbolistas al calentamiento, aún con un Bernabéu sin el aforo previsto para el partido, ya se escucharon los primeros pitos, incrementados durante el anuncio en megafonía del once titular.
En ese momento, a pesar del alto volumen de la megafonía, los pitos se impusieron e incrementaron con dos nombres, Vinícius, quien también fue silbado durante el encuentro con especial ímpetu, y Bellingham.
Por su parte, el nombre de Álvaro Arbeloa, en su primer partido en el Bernabéu tras ser anunciado como entrenador del Real Madrid el pasado lunes en sustitución de Xabi Alonso, no tuvo un calado especial en la pitada.
Además, justo antes de comenzar un encuentro en el que se extendieron los pitos, y ya sin el himno en la megafonía, la pitada pasó a un primer plano y se vieron pañuelos en la grada como signo de desaprobación.
Un recibimiento hostil del que tampoco se libró Florentino Pérez, presidente del Real Madrid, quien escuchó gritos por una parte de la afición, muy lejos de ser mayoritaria, pidiendo su “dimisión”.
No ayudó la primera parte que firmó el Real Madrid. 0-0 al descanso y con un único remate a puerta, un cabezazo de Gonzalo sin peligro tras una falta que reflejó el desconcierto que rodea al equipo que ahora dirige Arbeloa. Álvaro Carreras se acercó al balón para sacar la falta, pero se alejó. Sin nadie que pusiera en juego el esférico, provocando otra pitada del público, se acercó Fede Valverde para poner el centro.
El resultado propició que el ambiente en el Bernabéu empeorara y los futbolistas lo notaban en el campo. Sin capacidad para imponer fútbol ante un Levante que arrancó la jornada penúltimo en LaLiga EA Sports y que merodeó la portería de Courtois mientras el tiempo jugaba a su favor.





