Aunque no estaba recuperado al 100% de la lesión que lo alejó de los terrenos de juego durante casi dos meses, Alexis Vega asumió el liderazgo y vivió un regreso triunfal, al ser una de las figuras en el bicampeonato de los Diablos Rojos.
“El diagnóstico era para que no jugara, pero me infiltré para poder. Sabía que corría un riesgo muy grande, podía desgarrarme más y, si me tocaba el tendón, hasta [necesitar] cirugía, pero esto estaba escrito para mí, la vida sabía todos los sacrificios que había hecho”, se sinceró.
El referente escarlata ingresó hasta el minuto 79, pero jugó más de lo que el cuerpo técnico y médico tenían planeado.
Él no desistió y se mantuvo con pies de plomo sobre la cancha, aunque aceptó que sí tuvo algunas molestias en el transcurso de la final. Lo hizo para demostrar lo que siente por el equipo que lo vio nacer como profesional.
“En el partido, sentí algunas sensaciones de cuando me desgarre, pero —por la anestesia— no tengo dolor… La realidad es que no sé lo que tengo ahorita. Este es el amor que le tengo al Toluca. Puse mi salud primero por el escudo, el patrón [Valentín Díez], mis compañeros y mi familia. Ahorita, lo que más importa es el bicampeonato”, manifestó, con una enorme sonrisa.
Vega contribuyó con dos anotaciones en la cardíaca tanda de penaltis; una fue la decisiva, la del título, pero él sabía que sería determinante para los Diablos. Era consciente de que merecía una recompensa por los momentos difíciles que vivió.
“Fueron semanas complicadas, físicamente no estaba bien, pero todo se dio”, dijo.
Dato
- 2 títulos de Liga ha conquistado con la playera de sus queridos Diablos.




