Apple ha iniciado la fase final de preparación para la dimisión de Tim Cook como director ejecutivo, según un informe del Financial Times. La decisión podría concretarse en los próximos meses, con un anuncio posterior al informe financiero de enero para permitir que el nuevo liderazgo llegue consolidado al evento de software de junio y al lanzamiento del iPhone en septiembre.
Cook, de 65 años y con 14 años al frente de Apple, ha llevado a la compañía a multiplicar por diez su valor, consolidando su papel tras suceder a Steve Jobs. Aunque en ocasiones ha evitado pronunciarse claramente sobre su salida, sí ha reconocido que no permanecerá indefinidamente en el cargo.
El perfil con mayor probabilidad de asumir la dirección es John Ternus, jefe de ingeniería de hardware y figura visible en las presentaciones más recientes. Su edad —50 años— y su rol creciente en el desarrollo de productos lo colocan como el candidato interno mejor posicionado.
Hasta hace poco, Jeff Williams era considerado el sucesor natural de Cook, dado su historial como director de operaciones y paralelismo con la trayectoria que llevó al propio Cook a la dirección ejecutiva. Sin embargo, su jubilación, oficializada en julio y reflejada ya en los cambios de la página corporativa, descartó esa posibilidad.
El contexto del informe sugiere un movimiento calculado para medir la reacción del mercado y preparar la transición sin sobresaltos en una empresa que cotiza en bolsa. Para Cook, según declaró al despedir a Williams, el futuro de Apple queda en manos de un equipo ya consolidado, lo que refuerza la idea de una sucesión diseñada con antelación.






