La Corte Suprema de Brasil rechazó este viernes por unanimidad la apelación presentada por la defensa del expresidente Jair Bolsonaro, confirmando así su condena a 27 años de prisión por intentar un golpe de Estado tras las elecciones de 2022, en las que fue derrotado por Luiz Inácio Lula da Silva.

El fallo, emitido por los cuatro magistrados de la primera sala del Supremo Tribunal Federal (STF), ratifica que el exmandatario ultraderechista conspiró para impedir la asunción del nuevo gobierno electo y alentó los actos del 8 de enero de 2023, cuando cientos de sus simpatizantes asaltaron las sedes de los tres poderes en Brasilia.

En su apelación, los abogados de Bolsonaro alegaron “profundas injusticias” y “contradicciones” en el proceso, asegurando que el exmandatario enfrentó obstáculos para ejercer su defensa. Sin embargo, el juez Alexandre de Moraes, ponente del caso, desestimó los argumentos y reafirmó la solidez de las pruebas.

En un extenso documento de 141 páginas, Moraes señaló que Bolsonaro lideró “una organización criminal con el objetivo de atentar contra el Estado democrático de derecho” y enfatizó que su edad —70 años— ya fue considerada un atenuante en la sentencia.

“El fallo fundamentó todas las etapas del cálculo de la pena”, escribió el magistrado, al tiempo que descartó cualquier irregularidad en el proceso judicial.

El exmandatario (2019-2022) permanece bajo prisión domiciliaria preventiva, con prohibición de dar declaraciones públicas o utilizar redes sociales. Si la próxima apelación es rechazada, la condena podría comenzar a ejecutarse, aunque la defensa planea solicitar que cumpla la pena en casa, alegando problemas de salud derivados de la puñalada que sufrió en 2018 y un reciente diagnóstico de cáncer de piel.

Tras la ratificación del fallo, el bolsonarismo ha intentado promover en el Congreso una ley de amnistía que beneficie tanto al expresidente como a los implicados en los disturbios de 2023, aunque la iniciativa perdió fuerza tras las masivas protestas ciudadanas.

El proceso contra Bolsonaro se desarrolla en un contexto de recomposición diplomática entre Brasil y Estados Unidos, luego de tensiones generadas por este caso y por la reciente imposición de aranceles punitivos del 50% a las exportaciones brasileñas por parte del expresidente Donald Trump.

Mientras tanto, Eduardo Bolsonaro, hijo del exmandatario, busca apoyo internacional. Este jueves se reunió en Washington con el primer ministro húngaro, Viktor Orbán, quien le expresó su respaldo. “¡Sigan luchando!: las cacerías de brujas políticas no tienen cabida en la democracia”, escribió el líder húngaro en su cuenta de X.

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