Hace tres semanas, el choque entre el Benfica y el Real Madrid en el Estadio da Luz tuvo un final dramático, con el portero de las Águilas, Anatoliy Trubin, como punta de lanza, marcando de cabeza el gol que metió al equipo portugués en los octavos de final de la Liga de Campeones. El reencuentro entre ambos clubes en su intento por clasificarse para los octavos de final de la Liga de Campeones se preveía tenso y acabó ensombrecido por las acusaciones de racismo.
Corría el minuto 50 cuando Vinícius Jr. abrió el marcador con un gol de bella factura. El momento artístico, sin embargo, desembocó en un incidente que llevó la discusión fuera de las cuatro líneas. Tras celebrarlo, el extremo brasileño se enzarzó en una breve refriega con Gianluca Prestianni, del Benfica, y luego corrió hacia el árbitro del partido, el francés François Letexier, quien se quejó de haber sido objeto de insultos racistas por parte del argentino.
Tras la queja de Vini Jr, Letexier cruzó los brazos y señaló con el dedo índice el logotipo “No al racismo” de la manga de su camiseta, en un gesto que señalaba la activación del protocolo antirracismo de la FIFA, interrumpiendo temporalmente el partido.
Publicidad
Otamendi y Valverde, capitanes del Benfica y del Real Madrid respectivamente, fueron llamados por el árbitro, que les explicó el protocolo. A continuación se produjeron una serie de discusiones, en particular entre Vini Jr y el entrenador de la Roja, José Mourinho, y algunos jugadores del club español amenazaron incluso con abandonar el terreno de juego. El partido se reanudó unos diez minutos después, con victoria del Real Madrid por 1-0.





