El economista en jefe de BBVA México, Carlos Serrano, calificó como “muy positivo” el anuncio del gobierno de Claudia Sheinbaum de abrir la puerta a la fracturación hidráulica, conocida como fracking, para la explotación de gas natural en el país.
Durante una conferencia, el especialista consideró que México podría replicar beneficios similares a los obtenidos en Texas, donde esta técnica permitió a Estados Unidos pasar de ser deficitario a autosuficiente en petróleo y gas, fortaleciendo su posición frente a choques en los precios energéticos.
Serrano argumentó que existen condiciones geográficas comparables entre el norte de México y el sur de Estados Unidos, además de avances tecnológicos que han reducido el consumo de agua y el impacto ambiental asociado a esta práctica.
El posicionamiento se da luego de que el gobierno federal anunciara una estrategia para disminuir la dependencia energética del exterior, mediante el incremento en la producción de gas natural, que pasaría de 3.834 a 5.000 millones de pies cúbicos diarios.
La administración federal plantea que Petróleos Mexicanos (Pemex) encabece la explotación de yacimientos no convencionales, principalmente en el norte del país y en el Golfo de México, bajo esquemas que prioricen la sostenibilidad, como el uso de agua no potable y una menor cantidad de químicos.
El economista también contextualizó su respaldo en la coyuntura internacional, marcada por tensiones en Medio Oriente, particularmente el conflicto con Irán, que evidenció la vulnerabilidad de los países dependientes de importaciones energéticas.
En ese sentido, consideró como una señal positiva el reciente acuerdo de tregua entre Estados Unidos e Irán, ya que permitió prever la reapertura del estrecho de Ormuz, una ruta estratégica por donde transita entre el 15% y 20% del petróleo mundial.
De acuerdo con Serrano, la interrupción en esta vía elevó significativamente los precios de los energéticos y presionó los costos de los alimentos, debido al encarecimiento de fertilizantes. No obstante, la expectativa de normalización del tránsito marítimo ya ha provocado una disminución cercana a 20 dólares en el precio del crudo, lo que representa un alivio para la economía global.






