El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, descartó la posibilidad de un alto el fuego en el conflicto con Irán, pese al llamado del papa León XVI a una tregua y al diálogo en Oriente Medio.
Desde la Casa Blanca, el mandatario afirmó que no considera viable detener las hostilidades en el actual contexto. “No haces un alto el fuego cuando literalmente estás arrasando al otro bando”, declaró ante medios de comunicación.
Trump defendió la ofensiva militar emprendida por Estados Unidos en coordinación con Israel, asegurando que ha debilitado significativamente a la estructura militar de Irán, incluyendo su Armada y Fuerza Aérea.
En el plano estratégico, el presidente estadounidense minimizó la dependencia de su país respecto al estrecho de Ormuz, una ruta clave para el comercio global de petróleo, actualmente afectada por el conflicto. Según dijo, otras economías como Europa, Japón y Corea del Sur serían las más interesadas en mantener abierta esta vía.
Asimismo, criticó a la OTAN por no involucrarse más activamente en garantizar la seguridad marítima en la zona, al señalar que la organización “no ha tenido el valor” de desplegar fuerzas suficientes.
El conflicto, que inició el 28 de febrero tras el asesinato del líder supremo iraní, Alí Jameneí, está por cumplir un mes sin que Washington haya definido una hoja de ruta clara sobre su duración o una posible salida diplomática.
La postura de Trump contrasta con los llamados internacionales a reducir la escalada bélica, en un escenario que mantiene en tensión al mercado energético global y a la estabilidad geopolítica de la región.





