El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, prometió impulsar la publicación de archivos gubernamentales sobre fenómenos aéreos no identificados, conocidos como UAP, tras el renovado interés público en el tema generado por un podcast viral. Sin embargo, especialistas advierten que la eventual desclasificación podría tardar y, en gran medida, resultar poco reveladora.
El compromiso de Trump surgió después de que el expresidente Barack Obama hiciera comentarios que se viralizaron durante una entrevista en un podcast conducido por Brian Tyler Cohen. Durante la conversación, Obama respondió a una pregunta sobre extraterrestres diciendo: “Son reales, pero no los he visto”. Posteriormente aclaró que se refería únicamente a la probabilidad estadística de vida en otras partes del universo.
La discusión volvió a poner en el centro del debate a los llamados fenómenos anómalos no identificados (UAP, por sus siglas en inglés), el término moderno utilizado por el Gobierno estadounidense para referirse a lo que tradicionalmente se conoce como ovnis.
Un proceso lento y lleno de burocracia
Trump ordenó a agencias federales, incluido el Pentágono, identificar y publicar registros relacionados con estos fenómenos, citando el “tremendo interés” público en los asuntos extraterrestres. La investigación oficial de estos casos está actualmente a cargo de la All-domain Anomaly Resolution Office (AARO), dependencia del Departamento de Defensa.
Según funcionarios estadounidenses, la oficina trabaja con la Casa Blanca y otras agencias para consolidar archivos existentes y facilitar la divulgación de información inédita sobre UAP.
Sin embargo, expertos advierten que el proceso de desclasificación puede ser largo. La directora sénior del Programa de Libertad y Seguridad Nacional del Brennan Center for Justice, Liza Goitein, explicó que el presidente tiene amplia autoridad para desclasificar documentos bajo la Executive Order 13526, emitida durante el gobierno de Obama.
Aun así, los archivos deben ser revisados por las agencias que generaron la información, ya que muchos documentos contienen datos sensibles sobre tecnología militar, capacidades de vigilancia o identidades de personal.
El exsubsecretario adjunto de Defensa para inteligencia, Christopher Mellon, señaló que los documentos suelen ser analizados “línea por línea” por oficiales de seguridad especializados, un recurso limitado dentro del gobierno. Esto podría provocar retrasos significativos.
Archivos extensos… y posiblemente aburridos
El Gobierno estadounidense lleva casi 80 años investigando reportes de UAP. Uno de los programas más conocidos fue el Project Blue Book, mediante el cual la Fuerza Aérea analizó miles de avistamientos durante décadas.
En los años setenta, Estados Unidos publicó decenas de miles de páginas relacionadas con ese proyecto y otras investigaciones. Los expertos creen que los nuevos archivos probablemente contengan material similar: reportes de avistamientos civiles o militares y documentos administrativos.
El historiador de la ciencia Greg Eghigian, profesor de la Pennsylvania State University, considera que la mayor parte de los documentos podrían resultar “increíblemente aburridos” para el público, con informes que describen luces en el cielo o eventos difíciles de explicar pero con pocos detalles concluyentes.
La evidencia más buscada
Para algunos científicos, la verdadera revelación sería la publicación de imágenes o videos de alta resolución captados por satélites militares. El astrofísico de la Harvard University, Avi Loeb, afirma que ese tipo de material permitiría analizar con precisión la velocidad y naturaleza de los objetos observados.
No obstante, dichas imágenes también revelarían las capacidades tecnológicas de vigilancia del gobierno estadounidense, lo que las convierte en información altamente clasificada.
Un debate que sigue abierto
A pesar de las especulaciones, el Pentágono ha reiterado en múltiples ocasiones que no ha encontrado pruebas de vida extraterrestre. Investigaciones oficiales y programas militares han señalado que ninguno de los miles de avistamientos registrados ha demostrado ser una nave de origen extraterrestre.
Sin embargo, figuras políticas han alimentado el debate a lo largo de los años. El expresidente Jimmy Carter reportó haber visto un objeto volador no identificado en Georgia, mientras que Ronald Reagan relató haber observado una luz que zigzagueaba cerca de su avión en 1974.
Por ahora, la posible desclasificación de archivos ordenada por Trump mantiene viva una fascinación pública que lleva décadas. Pero incluso si se publican nuevos documentos, expertos coinciden en que difícilmente representarán el final del misterio.




