El presidente Donald Trump recibió esta semana un nuevo conjunto de opciones para posibles operaciones militares dentro de Venezuela, de acuerdo con cuatro fuentes consultadas por CNN. La Casa Blanca no ha definido un curso de acción. El mandatario mantiene reservas sobre una intervención que busque remover a Nicolás Maduro, por dudas sobre su eficacia y los riesgos operativos.
La sesión informativa incluyó actualizaciones de planes desarrollados por el Comando Sur (SOUTHCOM) dentro de la operación “Southern Spear”, cuyo diseño contempla objetivos militares, gubernamentales y rutas vinculadas al narcotráfico. La planeación fue presentada por el secretario de Defensa Pete Hegseth y el jefe del Estado Mayor Conjunto, el general Dan Caine. Hegseth confirmó públicamente la operación sin detallar alcances.
Southern Spear había sido anunciada en enero como una campaña de interdicción con uso de embarcaciones robóticas, interceptores no tripulados y aeronaves VTOL autónomas. El Pentágono no emitió comentario adicional. La Casa Blanca tampoco respondió sobre la sesión informativa reciente.
El despliegue coincide con la llegada al Caribe del portaaviones USS Gerald R. Ford, parte de una ampliación de recursos militares estadounidenses. Entre las opciones presentadas a Trump se encuentran ataques aéreos contra instalaciones venezolanas o contra rutas de tráfico de drogas, así como la posibilidad de una acción directa contra Maduro. También se mantiene abierta la decisión de no intervenir.
Trump declaró hace semanas a CBS que no contemplaba ataques, aunque antes había mostrado apertura. En reuniones privadas, según fuentes, el presidente se ha mostrado cauteloso ante escenarios que puedan derivar en fracaso operativo o riesgos para personal militar estadounidense.



