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Un tribunal federal de apelaciones en Washington dictaminó este viernes que la mayoría de los aranceles impuestos por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, son ilegales por exceder la autoridad que le otorga la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA, por sus siglas en inglés).

En una votación dividida de 7 contra 4, el Tribunal de Apelaciones del Circuito Federal confirmó que las órdenes ejecutivas que sustentaron los llamados “Aranceles de Tráfico y Recíprocos” eran inválidas y contrarias a derecho. Sin embargo, permitió que los aranceles permanezcan en vigor hasta el 14 de octubre, mientras la Casa Blanca prepara una apelación ante la Suprema Corte de Justicia de EE.UU.

Trump responde

El fallo generó una inmediata reacción del presidente en su red social Truth Social, donde calificó al tribunal de “altamente partidista” y defendió su política comercial.

“Si estos aranceles desaparecieran, sería un desastre total para el país. Nos debilitaría financieramente (…) Estados Unidos ya no tolerará enormes déficits comerciales ni barreras injustas impuestas por otros países, amigos o enemigos”, escribió Trump.

El portavoz de la Casa Blanca, Kush Desai, insistió en que el mandatario actuó dentro de sus facultades y aseguró que los aranceles “siguen en vigor” mientras el caso se litiga en tribunales.

Un pilar de su política

Trump ha hecho de los aranceles uno de los pilares de su segundo mandato, presentándolos como herramienta para obligar a otros países a renegociar acuerdos comerciales con Estados Unidos. En julio pasado, los ingresos recaudados por aranceles alcanzaron 142 mil millones de dólares, más del doble que en el mismo periodo del año anterior.

La disputa legal se centra en si Trump podía usar la IEEPA, una ley de emergencia de 1977, para justificar la imposición de tarifas sin la aprobación del Congreso, órgano que constitucionalmente tiene la potestad de fijar impuestos y aranceles.

Camino a la Suprema Corte

La Casa Blanca espera que el máximo tribunal revierta el fallo. Para Trump, el caso no solo representa una batalla comercial, sino también una bandera política rumbo a las elecciones, en las que busca sostener su narrativa de defensa de los trabajadores y fabricantes estadounidenses frente a lo que denomina prácticas comerciales injustas.

“El tribunal ha cometido un error, pero ganaremos en la Suprema Corte. Las tarifas son la mejor herramienta para ayudar a nuestros trabajadores y a las empresas que fabrican productos hechos en América”, reiteró el presidente.

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