El golfista Tiger Woods enfrenta cargos tras volcar su vehículo cerca de su residencia en Florida, en un incidente que ha generado amplia atención mediática y que involucra una llamada telefónica con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, momentos antes de su arresto.

De acuerdo con autoridades locales, Woods fue acusado de un delito menor por conducir bajo los efectos del alcohol con daños a la propiedad, además de negarse a someterse a una prueba legal. El sheriff John Budensiek indicó que el deportista mostraba signos de estar bajo los efectos del alcohol, aunque no se confirmó plenamente esta condición.

El pasado 2 de abril se difundieron imágenes de la cámara corporal del arresto, en las que se observa al ex número uno del mundo realizando pruebas de sobriedad en el lugar del accidente. Posteriormente, aparentemente se queda dormido en la parte trasera de una patrulla.

Antes de ser detenido, Woods fue visto hablando por teléfono y comentó a un agente que estaba en comunicación con el presidente Trump. Según versiones, el golfista se apartó momentáneamente para sostener la llamada y, al regresar, confirmó que hablaba con el mandatario.

Tras el incidente, Trump declaró que Woods es un “amigo cercano” y lamentó la situación, aunque evitó profundizar en detalles.

El accidente ocurrió luego de que Woods chocara con un camión cerca de su vivienda en Jupiter Island. Aunque dio negativo en la prueba de alcoholemia, las autoridades señalaron indicios de posible intoxicación, además de que el golfista se negó a proporcionar una muestra adicional.

En el ámbito legal, Woods deberá comparecer nuevamente ante un tribunal en mayo. Mientras tanto, un juez autorizó su salida temporal de Estados Unidos para someterse a un tratamiento especializado en el extranjero, a solicitud de su abogado Douglas Duncan.

La defensa argumentó que la alta exposición mediática podría afectar su recuperación, por lo que recomendó un tratamiento integral fuera del país.

En lo deportivo, Woods notificó a la PGA de América su decisión de no ser considerado para la capitanía de la Ryder Cup 2027. Asimismo, se confirmó que se retira del golf profesional, cancelando su esperado regreso en el Masters.

El caso continúa en desarrollo y se espera que en las próximas semanas se definan las implicaciones legales y personales para el histórico golfista.

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