El Tribunal Supremo de Estados Unidos analizará este martes dos casos clave que podrían redefinir el alcance de la igualdad de género y la prohibición de la discriminación sexual en las actividades deportivas escolares. Los ministros revisarán las leyes de Idaho y Virginia Occidental que impiden a atletas transgénero y no binarios competir en equipos femeninos de escuelas públicas y universidades.

Las vistas orales responden a apelaciones de ambos estados, luego de que tribunales inferiores invalidaran las normas. El Departamento de Justicia de la administración de Donald Trump respaldará las leyes estatales y expondrá sus implicaciones federales ante la Corte.

El fallo podría tener efectos más amplios en otras disputas sobre derechos LGBTQ, como el acceso a baños, el registro del sexo en documentos oficiales y posibles criterios de discriminación en ámbitos como educación, empleo, salud y prestaciones gubernamentales.

Uno de los casos surge en Idaho con Lindsay Hecox, estudiante de la Universidad Estatal de Boise, quien buscaba competir en equipos femeninos de la NCAA y clubes deportivos. Hecox solicitó recientemente que su caso sea desestimado por temor a mayores episodios de acoso, aunque los jueces deberán resolver si el litigio sigue siendo pertinente.

En Virginia Occidental, el caso involucra a Becky Jackson, una adolescente de 15 años que ha competido en atletismo escolar y se identifica como mujer desde la infancia. Jackson ha denunciado hostigamiento por su participación deportiva, mientras que compañeros y autoridades estatales cuestionan su inclusión en competencias femeninas.

Idaho y Virginia Occidental forman parte de casi 30 estados con leyes similares. Idaho fue el primero en aprobar restricciones en 2020 con la Ley de Equidad en los Deportes Femeninos, seguido por Virginia Occidental en 2021 con la Ley para la Protección del Deporte Femenino. En 2023, la Corte bloqueó temporalmente la aplicación de esta última mientras continuaba el litigio.

El debate central gira en torno a si el Título IX —ley federal que prohíbe la discriminación sexual en la educación— protege la inclusión de atletas trans en equipos femeninos. Mientras los estados defensores de las leyes argumentan que se busca garantizar “condiciones justas” y seguridad para mujeres y niñas, organizaciones como la ACLU sostienen que las normas son discriminatorias y politizan un problema con incidencia limitada.

Datos citados en el proceso indican que la participación de atletas trans en deportes universitarios es reducida: en 2024, el presidente de la NCAA informó al Congreso que menos de 10 de más de 500 mil atletas se identifican como transgénero.

El Tribunal Supremo aceptó los casos en julio pasado y se espera que emita sentencias definitivas y vinculantes a finales de junio. Los expedientes son Little contra Hecox (Idaho) y Virginia Occidental contra B.P.J.. La decisión podría marcar un precedente decisivo en el debate nacional sobre inclusión, igualdad y deporte escolar.

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