El metro de Nueva York inició el año con nuevas tarifas y cambios tecnológicos: desde este domingo, el costo del viaje aumentó a 3 dólares, lo que representa un alza de 10 centavos, además de la instalación de torniquetes modernos para reforzar el pago del servicio y la eliminación definitiva de la MetroCard, sustituida por un sistema de pago sin contacto.
Estos ajustes coinciden con la llegada del nuevo alcalde de la ciudad, Zohran Mamdani, quien durante su campaña defendió la propuesta de que los autobuses fueran gratuitos. Sin embargo, para algunos usuarios y observadores del sistema de transporte, esta promesa luce complicada de cumplir.
Benjamin García, integrante desde hace 40 años de los Guardian Angels, patrullas ciudadanas que recorren el metro para promover la seguridad, se mostró escéptico. “Mucha gente puede decir muchas cosas para que todo se vea muy bonito, pero tengo que verlo con mis propios ojos”, expresó a EFE, ataviado con la tradicional boina y chaqueta roja del grupo.
García señaló que el metro ha cambiado con el paso del tiempo. “En los 80 había mucho crimen. Ahora, si alguien es golpeado o asaltado, nadie hace nada; muchos solo toman fotos o videos. Es muy triste lo que está pasando”, lamentó.
En contraste, Alex, un estudiante brasileño que cursa un doctorado en Nueva York, considera que el metro es seguro y limpio, especialmente en comparación con los sistemas de transporte de su país. Reconoció que en invierno aumenta la presencia de personas sin hogar en vagones y estaciones, pero aseguró que no lo percibe como una amenaza.
Durante 2025, el metro y los autobuses de Nueva York registraron casi mil 900 millones de viajes, un incremento cercano al 7 por ciento respecto a 2024, alcanzando el 85 por ciento de los niveles previos a la pandemia.
Torniquetes con puertas automáticas
Una de las principales críticas a los nuevos torniquetes es que sus puertas de cristal se cierran automáticamente, incluso si hay otra persona detrás. García advirtió que ya se han reportado incidentes. “Escuché que un niño pequeño se atoró la cabeza. Es trágico. Estas cosas deberían probarse antes de implementarlas”, señaló desde la estación de Times Square.
Actualmente, los nuevos dispositivos operan en nueve estaciones, pero la Autoridad Metropolitana del Transporte (MTA) planea instalarlos en 150 estaciones a lo largo de este año.
El adiós a la MetroCard
Antes de finalizar 2025, decenas de neoyorquinos vestidos de negro realizaron un simbólico “entierro” de la MetroCard en Washington Square Park. Las icónicas tarjetas amarillas, en uso desde 1994, dejaron de funcionar el 31 de diciembre.
Aunque deslizar la MetroCard podía resultar complicado, el sistema logró generar un grupo fiel de seguidores. Por ello, la MTA organizó eventos conmemorativos y lanzó ediciones especiales, como una MetroCard azul inspirada en los modelos de los años noventa.
Erica, una mujer latina que vive en Nueva York desde hace 18 años, comentó que ya utiliza el sistema sin contacto OMNY, aunque no está exenta de problemas. “A veces tengo que volver a pagar y es injusto porque ya uno pagó”, reclamó desde la estación Broadway-Lafayette.
Con estos cambios, el metro neoyorquino entra en una nueva etapa, marcada por tarifas más altas, tecnología sin contacto y el fin de uno de los símbolos más reconocibles del transporte público de la ciudad.





