Desde Tehuantepec, Oaxaca, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, presentó la Cartilla de Derechos de las Mujeres traducida a 69 variantes lingüísticas correspondientes a 67 lenguas indígenas, con el objetivo de garantizar su difusión en pueblos y comunidades originarias del país.
La mandataria destacó que el proceso de traducción implicó un trabajo colectivo para adaptar los conceptos a cada lengua, al señalar que no se trata de una conversión literal, sino de una interpretación cultural que permita comprender plenamente derechos como la educación o la igualdad.
Subrayó que las mujeres son quienes históricamente han preservado y transmitido las lenguas originarias, por lo que esta iniciativa también representa un reconocimiento a su papel como principales portadoras de la lengua materna.
Sheinbaum propuso ampliar la difusión del contenido mediante radios comunitarias y planteó la traducción de otros materiales, como libros de texto e infantiles, para fortalecer el acceso a la información en lenguas indígenas.
Las traducciones incluyen lenguas como zapoteco, mixteco, náhuatl, maya, otomí, mazateco, tzeltal, tzotzil, entre otras, como parte de una estrategia orientada a la inclusión lingüística y cultural.
La presidenta señaló que durante años las lenguas indígenas fueron relegadas, y que con esta acción se busca reivindicar tanto a los pueblos originarios como a las mujeres indígenas, a quienes reconoció como traductoras y guardianas de estas lenguas.
La secretaria de las Mujeres, Citlalli Hernández Mora, informó que, mediante un decreto en coordinación con el Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas, la cartilla será difundida también en radios comunitarias en todo el país.
Por su parte, el gobernador de Oaxaca, Salomón Jara Cruz, destacó que en la entidad existen 15 lenguas originarias con 176 variantes, lo que da relevancia a esta iniciativa como un reconocimiento a la diversidad cultural y al papel de las mujeres indígenas.
La traductora del pueblo Ikoots, Yolanda Odilia Aquino Osorio, señaló que este ejercicio fortalece el reconocimiento de los derechos de los pueblos indígenas y afromexicanos como sujetos de derecho, en el marco de las reformas impulsadas a nivel federal.






