La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, afirmó que Estados Unidos también debe asumir su responsabilidad en el combate al narcotráfico mediante la reducción del consumo de drogas y una mayor atención a sus jóvenes, al tiempo que destacó una disminución del 50 por ciento en el flujo de fentanilo que cruza de México hacia territorio estadounidense.
Durante una gira por el estado de Michoacán, Sheinbaum sostuvo que el combate a las drogas debe ser un esfuerzo integral que incluya la atención a las causas sociales y la reducción de la impunidad. Señaló que, gracias a la coordinación entre la estrategia de seguridad de su gobierno y la colaboración con Estados Unidos, se ha logrado reducir a la mitad el tráfico de fentanilo entre ambos países.
La mandataria subrayó que la relación bilateral se mantiene en términos de coordinación y colaboración, pero dejó claro que la soberanía y la independencia de México no están sujetas a negociación. Afirmó que su gobierno nunca se subordinará a decisiones externas y que la defensa de la soberanía nacional es una línea inquebrantable.
Estas declaraciones se producen después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, asegurara que planea “atacar por tierra” a los cárteles mexicanos, a los que acusó de controlar México y de provocar cientos de miles de muertes anuales en Estados Unidos.
En respuesta a esos planteamientos, 75 congresistas demócratas advirtieron al secretario de Estado, Marco Rubio, sobre el “desastre” que implicaría una acción militar contra México, al considerar que socavaría décadas de cooperación bilateral para combatir las cadenas de suministro de drogas y fortalecer el Estado de derecho.
Los legisladores también reconocieron que, desde su llegada a la presidencia en octubre de 2024, Sheinbaum ha fortalecido las labores de inteligencia, reducido de manera significativa los niveles de homicidio y supervisado el mayor decomiso de fentanilo en la historia del país.
En Michoacán, entidad con presencia de al menos una docena de organizaciones criminales, entre ellas el Cártel Jalisco Nueva Generación, la presidenta destacó la aplicación del Plan por la Paz y la Justicia, y reiteró que la estrategia de seguridad debe evitar que los jóvenes vean en los grupos delictivos una alternativa, al advertir que ese camino solo conduce a la cárcel o a la muerte.





