La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, calificó como parte de la “manera de comunicar” del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, las recientes declaraciones en las que planteó la posibilidad de ataques por tierra contra cárteles, y afirmó que, de ser necesario, se establecerá comunicación directa para fortalecer la coordinación entre ambos países.
Durante su conferencia matutina, Sheinbaum informó que instruyó al canciller Juan Ramón de la Fuente a establecer contacto con el secretario del Departamento de Estado y, en su caso, con el propio Trump, con el objetivo de mantener y reforzar los canales de coordinación bilateral en materia de seguridad.
Las declaraciones de la mandataria mexicana se dan luego de que Trump afirmara en una entrevista con Fox News que su gobierno comenzará acciones en tierra contra los cárteles, al asegurar que “los cárteles están controlando México” y calificar como “muy triste” la situación del país. El presidente estadounidense señaló que, tras reducir en 97 por ciento el ingreso de drogas por vía marítima, su administración enfocará esfuerzos terrestres vinculados directamente con México.
El posicionamiento ocurre en un contexto de tensión regional, marcado por el reciente ataque de Estados Unidos a Venezuela, ocurrido el 3 de enero, y la captura del presidente derrocado Nicolás Maduro y de su esposa, Cilia Flores, quienes permanecen detenidos en Nueva York y se declararon inocentes ante un tribunal estadounidense.
Un día después de la detención de Maduro, Trump declaró que las drogas continúan fluyendo a través de México y que su gobierno “tendrá que hacer algo”, al tiempo que afirmó que los cárteles mexicanos son “muy fuertes” y que México “tiene que ponerse las pilas”. En esa misma línea, reveló que cuestionó directamente a Sheinbaum sobre la posibilidad de recibir apoyo del Ejército de Estados Unidos para erradicar a los cárteles.
Ante este escenario, la presidenta de México reiteró el lunes que la experiencia histórica de América Latina demuestra que la intervención extranjera no ha generado democracia, bienestar ni estabilidad duradera. Un día después, defendió las acciones que su gobierno realiza para contener la violencia, subrayando que Estados Unidos también debe asumir su responsabilidad en el problema.
El jueves, Sheinbaum volvió a referirse al tema y dejó clara la postura de su administración al señalar que México no busca una confrontación con Estados Unidos.





