El Senado de Argentina aprobó el nuevo Régimen Penal Juvenil que reduce la edad de imputabilidad de 16 a 14 años, en la última sesión del período extraordinario. La iniciativa fue avalada por 44 votos a favor, 27 en contra y una abstención, tras haber sido aprobada previamente por la Cámara de Diputados con 149 votos afirmativos y 100 negativos.
El proyecto fue impulsado por el Gobierno del presidente Javier Milei y defendido en el Senado por la legisladora de La Libertad Avanza, Patricia Bullrich, quien sostuvo que la ley busca establecer responsabilidad penal desde los 14 años.
La norma establece que las penas privativas de libertad no podrán superar los 15 años y podrán cumplirse en el domicilio, en centros de menores o en secciones separadas de establecimientos penitenciarios. En los casos de condenas de hasta tres años, o de entre tres y diez años cuando no se trate de delitos graves, la prisión será sustituida por sanciones alternativas como amonestaciones, prohibición de contacto con la víctima, inhabilitación para conducir, restricciones de movilidad o prestación de servicios comunitarios.
La propuesta original del Ejecutivo contemplaba fijar la edad mínima en 13 años, pero fue modificada a 14 durante el debate legislativo ante objeciones de la oposición.
Según el Gobierno, la implementación del nuevo régimen implicará un costo superior a 23.000 millones de pesos. La aprobación representa un nuevo respaldo legislativo para la agenda del Ejecutivo en el Congreso.





