La ONG humanitaria Save The Children advirtió este martes de que los niños en Somalia se enfrentan a una “crisis de hambre catastrófica” en medio de una sequía incipiente en este país del Cuerno de África.
“Los próximos meses son cruciales para prevenir muertes evitables”, enfatizó la organización, que aboga por la mejora de la vida infantil en el mundo, en un comunicado.
Según una evaluación de necesidades de la ONG en seis regiones, nueve de cada diez hogares -el 93 % de los hogares en Benadir (sureste, donde está la capital, Mogadiscio) y el 90 % en Galgadud (centro)- experimentan un consumo de alimentos deficiente.
“Esto -subrayó- indica un agotamiento casi total de las reservas y que los niños enfrentan un riesgo inminente de desnutrición severa. Solo el 2 % de las familias tiene una dieta adecuada”.
Además, la falta de alimentos está afectando a la educación: más de 1.100 niños han abandonado la escuela en la región de Gedo (sur), y casi la mitad de los hogares en Galgadud retiran a sus hijos del colegio por la migración y la búsqueda de alimentos.
Las familias ya están adoptando medidas extremas para afrontar la situación, como saltarse comidas o reducir raciones.
Se estima que en Somalia 4,4 millones de personas (casi una cuarta parte de la población) afrontarán este año una inseguridad alimentaria aguda, mientras que se espera que 1,85 millones de niños menores de cinco años sufran desnutrición aguda hasta mediados de 2026, de acuerdo con datos de Unicef que recoge Save The Children.
La crisis se produce cuando Somalia entra en la temporada seca de enero a marzo, tras dos temporadas de lluvias fallidas consecutivas desde el año pasado.






