Si a Sarah le hablan en inglés, ella siempre responderá en español. “No me gusta hablar pocho”, dice seriamente en la entrevista con El Economista previo a sus séptimos Juegos Olímpicos de invierno en Milano Cortina. Sarah nació en Colorado, Estados Unidos, pero se naturalizó mexicana en el 2014. Explica sus respuestas de manera pausada, auxiliándose de algunas palabras en inglés y acepta que le han criticado porque no habla con fluidez el idioma de los mexicanos.
Cumplirá 47 años en Italia, donde no pone punto final a su carrera. No se aferra a un podio, le motiva un récord. En caso de obtener la plaza olímpica para Los Alpes 2030, se volvería la atleta con más apariciones en la cita invernal.
“Todavía no sé si me voy a retirar. Quiero darle chance a otras mexicanas de esquiar alpino en los próximos Juegos. Pero si no hay nadie, trataré de calificar de nuevo. Quiero empatar el récord del japonés Noriaki Kasai, que tiene ocho apariciones”.
El esquiador asiático compitió en los Juegos de Invierno de 1992, 1994, 1998, 2002, 2006, 2010, 2014 y 2022.




