Las fuerzas de Rusia han iniciado una nueva ofensiva de primavera en el este de Ucrania, con el despliegue de decenas de tanques, vehículos blindados y un incremento significativo en el uso de artillería, aviación táctica y drones, según autoridades ucranianas y analistas internacionales.

El presidente ucraniano, Volodymyr Zelensky, advirtió sobre el impacto indirecto que el conflicto en Medio Oriente —particularmente la guerra con Irán— podría tener en su país. “Tengo un muy mal presentimiento”, declaró, al señalar que la atención internacional se está desviando de la guerra en Ucrania.

Zelensky consideró que esta situación beneficia al presidente ruso Vladimir Putin, quien —afirmó— apuesta por prolongar el conflicto. El alza en los precios del petróleo y la flexibilización de algunas sanciones energéticas por parte de Estados Unidos estarían fortaleciendo la economía rusa en este contexto.

En el terreno, el jefe militar ucraniano, Oleksandr Syrskyi, reportó un aumento sostenido en los combates, con más de 200 enfrentamientos diarios en distintos puntos del frente. Las fuerzas rusas estarían registrando pérdidas superiores a mil soldados por día, aunque continúan avanzando con presión constante.

Uno de los focos principales de la ofensiva es la ciudad de Lyman, considerada estratégica por su cercanía al denominado “cinturón de fortaleza” ucraniano que protege enclaves clave como Sloviansk. En esa zona, tropas rusas han empleado formaciones de tamaño batallón con apoyo mecanizado, en un cambio de táctica respecto a meses anteriores.

El Instituto para el Estudio de la Guerra señaló que este tipo de ofensivas mecanizadas son mayores a las vistas recientemente, lo que sugiere una escalada en la estrategia rusa. No obstante, estima que, aunque Moscú podría lograr avances tácticos, es poco probable que capture completamente el cinturón defensivo ucraniano en el corto plazo.

También se anticipan ataques hacia ciudades como Kramatorsk y Kostantynivka, puntos clave en la defensa ucraniana.

A pesar de estar superadas en número, las fuerzas de Kiev han logrado contener varios ataques mediante el uso intensivo de drones, que se han convertido en un elemento central del conflicto. La proliferación de estos dispositivos ha transformado el campo de batalla, dificultando incluso el abastecimiento de las líneas del frente.

Con la guerra entrando en su quinto año, el escenario se mantiene estancado en muchos sectores, aunque con una escalada en la intensidad de los combates. Rusia mantiene como objetivo la toma completa de las regiones orientales, mientras Ucrania conserva aún parte del territorio en disputa, incluyendo zonas de Donetsk, Jersón y Zaporiyia.

Shares: