La reciente declaración del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en la que la Casa Blanca conmemoró el aniversario 178 de la guerra entre México y Estados Unidos, generó reacciones críticas entre especialistas e historiadores en la frontera norte mexicana.
El mensaje oficial calificó el episodio histórico como una “victoria legendaria” que aseguró el suroeste estadounidense. Analistas señalaron que la postura resulta inusual en la práctica diplomática bilateral, dado que el Gobierno estadounidense no acostumbraba marcar esa fecha.
El pronunciamiento se produjo en un contexto de tensiones por temas de seguridad, luego de que Trump sugiriera la posibilidad de acciones contra carteles del narcotráfico en territorio mexicano. La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, rechazó públicamente cualquier intervención extranjera.
Investigadores advirtieron que la retórica reabre una sensibilidad histórica asociada al Tratado de Guadalupe Hidalgo, acuerdo que redefinió la frontera tras el conflicto de 1846–1848. El profesor Ricardo Melgoza Ramos, de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez, sostuvo que el discurso revive una herida histórica vinculada a la pérdida territorial mexicana.
El periodista e historiador Juan de Dios, radicado en la región fronteriza, indicó que las declaraciones impactan de forma particular en comunidades binacionales, donde la interacción cotidiana mantiene vigentes las implicaciones históricas y sociales del conflicto.
El señalamiento adquiere relevancia en Ciudad Juárez, colindante con El Paso, uno de los corredores comerciales más activos de América del Norte. En la zona, miles de personas cruzan diariamente por motivos laborales, comerciales y familiares, en una dinámica que refleja la interdependencia regional pese a las tensiones políticas.





