Un mes después del cierre parcial del Gobierno de Estados Unidos, cientos de empleados de la Administración de Seguridad del Transporte (TSA) han renunciado o se han ausentado de sus puestos debido a que no reciben su salario completo, situación que ya provoca retrasos en aeropuertos del país en plena temporada de viajes por las vacaciones de primavera y mientras una tormenta invernal afecta al Medio Oeste.
De acuerdo con el Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos (DHS), más de 300 agentes de la TSA han presentado su renuncia desde que comenzó el cierre parcial del Gobierno a mediados de febrero, cuando expiró la financiación de la dependencia en medio de un enfrentamiento político entre republicanos y demócratas por la reforma migratoria federal.
Este fin de semana, los trabajadores de la TSA dejaron de recibir su primer cheque completo desde el inicio del cierre, lo que ha incrementado la presión financiera sobre miles de empleados encargados de la seguridad aeroportuaria.
Ante la situación, directivos de aerolíneas como American Airlines, Delta Air Lines, Southwest Airlines y JetBlue enviaron una carta al Congreso para pedir que se restablezca la financiación del DHS y se apruebe una solución bipartidista que garantice el pago a los empleados federales de aviación durante los cierres gubernamentales.
“Es difícil, si no imposible, alimentar a la familia, llenar el tanque de gasolina y pagar el alquiler cuando no se recibe un salario”, señalaron en el documento.
Aumentan ausencias y presión laboral
Además de las renuncias, las ausencias imprevistas entre los agentes de primera línea también se han duplicado. La tasa promedio de faltas pasó del 2% antes del cierre a cerca del 6% durante la actual crisis, de acuerdo con datos citados por medios estadounidenses.
El sindicato Federación Estadounidense de Empleados Gubernamentales (AFGE), que representa a más de 46 mil trabajadores de la TSA, advirtió que la situación es comprensible ante la falta de ingresos.
Su presidente nacional, Everett Kelley, afirmó que la mayoría de los trabajadores renunciarían si no recibieran su salario el día de pago, aunque reconoció que muchos agentes continúan laborando con “dedicación y profesionalismo”.
Aeropuertos con filas más largas
La falta de personal ya provoca retrasos en varios aeropuertos del país. El Aeropuerto Internacional Hartsfield-Jackson de Atlanta recomendó a los viajeros llegar al menos tres horas antes de su vuelo, mientras que el Aeropuerto Internacional Louis Armstrong de Nueva Orleans advirtió que los tiempos de espera en seguridad podrían alcanzar hasta dos horas.
En Chicago, el Aeropuerto Internacional O’Hare reportó escenas de confusión con pasajeros cambiando de fila para intentar avanzar más rápido.
La situación se agrava debido a una fuerte tormenta invernal que afecta la región de los Grandes Lagos. El Aeropuerto Internacional de Minneapolis-Saint Paul canceló más de 670 vuelos, mientras que en los aeropuertos de Chicago se suspendieron más de mil 200 operaciones, según el portal de seguimiento aéreo FlightAware.
A pesar de que la legislación aprobada en 2019 garantiza el pago retroactivo a los empleados federales una vez que termina un cierre gubernamental, muchos trabajadores aseguran que actualmente enfrentan dificultades para cubrir gastos básicos como renta, gasolina o alimentos, lo que ha llevado a algunos a retirar dinero de sus fondos de jubilación o pedir préstamos a familiares.





