El envío de remesas a México registró en 2025 su primera caída anual en más de una década. De acuerdo con el Banco de México, el país recibió 61 mil 791 millones de dólares, frente a los 64 mil 746 millones reportados en 2024, lo que representa un descenso de 4.5 por ciento.
Se trata del primer retroceso desde 2013 y del más pronunciado desde 2009, cuando las remesas disminuyeron 15.5 por ciento, según análisis de BBVA Research con base en datos oficiales. Pese al resultado anual negativo, diciembre mostró un crecimiento interanual de 1.9 por ciento, con envíos por 5 mil 322 millones de dólares.
Especialistas atribuyen la reducción a cambios demográficos en la comunidad mexicana residente en Estados Unidos y al impacto de las deportaciones. Manuel Orozco, director del programa de Migración, Remesas y Desarrollo del Inter-American Dialogue, señaló que los migrantes mexicanos presentan un mayor grado de asentamiento.
Indicó que los mexicanos acumulan en promedio 26 años de residencia en Estados Unidos, dentro de un ciclo de envío cercano a 30 años. Conforme avanza ese proceso, una proporción creciente de remitentes deja de enviar recursos, mientras que la incorporación de nuevos emisores mantiene un ritmo menor.
El análisis también vincula la caída con el incremento de deportaciones. Las expulsiones recientes, a diferencia de periodos anteriores, han afectado a trabajadores con varios años de permanencia en Estados Unidos, lo que reduce el flujo de recursos hacia México.
El impacto se refleja en sectores económicos dependientes de mano de obra migrante, como agricultura, construcción y procesamiento de alimentos. Datos de Goldman Sachs y del Departamento de Agricultura de Estados Unidos indican una alta participación de trabajadores sin autorización laboral en estas actividades.
A pesar de la contracción observada en 2025, especialistas prevén un posible repunte gradual en los envíos durante 2026. Entre los factores señalados destacan la demanda de mano de obra no calificada y la consolidación de transferencias electrónicas.
En 2025, el 99.1 por ciento de las remesas se realizó mediante transferencias electrónicas, por un total de 61 mil 197 millones de dólares. De ese monto, prácticamente la mitad fue retirada en efectivo y el resto depositado directamente en cuentas bancarias, según el Banco de México.





