Una de las páginas desaparecidas del histórico Palimpsesto de Arquímedes, considerado uno de los manuscritos matemáticos más importantes de la Antigüedad, fue localizada en el Museo de Bellas Artes de Blois, en el centro de Francia.
El hallazgo fue realizado por el investigador Victor Gysembergh, del Centro Nacional de Investigación Científica de Francia (CNRS), quien identificó el folio número 123 del códice al compararlo con fotografías de archivo conservadas en la Biblioteca Real Danesa.
El manuscrito es un códice griego del siglo X, probablemente elaborado en Constantinopla —la actual Estambul—, que reúne varios tratados del matemático griego Arquímedes, quien vivió en el siglo III a. C. en Siracusa.
El término “palimpsesto” proviene del griego y significa “raspado de nuevo”. Durante la Edad Media, monjes reutilizaron el pergamino —un material costoso elaborado con piel de animal— y borraron parcialmente los textos científicos originales para escribir sobre ellos textos religiosos.

Esta práctica ocurrió después del Saqueo de Constantinopla de 1204 durante las Cruzadas, cuando el manuscrito fue trasladado a un monasterio en el desierto de Judea, donde se sobrescribieron los escritos matemáticos.
A principios del siglo XX, el filólogo danés Johan Ludvig Heiberg fotografió el manuscrito, creando un registro fundamental para los investigadores. Sin embargo, durante su paso por colecciones privadas y el mercado del arte, varias hojas desaparecieron.
El códice reapareció públicamente en 1998, cuando fue subastado por Christie’s y adquirido por un comprador anónimo que lo prestó posteriormente al Walters Art Museum de Baltimore, donde actualmente se conserva.
La hoja recuperada en Blois contiene fragmentos del tratado Sobre la esfera y el cilindro, uno de los trabajos matemáticos de Arquímedes. En una de sus caras se observan diagramas geométricos parcialmente cubiertos por oraciones religiosas escritas siglos después.
En el reverso aparece una pintura añadida probablemente en el siglo XX que representa al profeta Daniel rodeado de leones, bajo la cual aún se oculta texto antiguo que no ha podido leerse con los métodos tradicionales.
Los investigadores planean utilizar técnicas avanzadas como imágenes multiespectrales y análisis de fluorescencia de rayos X mediante sincrotrón para intentar recuperar los textos ocultos.
Este tipo de tecnología ya permitió a principios de la década de 2000 revelar obras de Arquímedes que se creían perdidas, como El método de los teoremas mecánicos y Stomachion. Aunque aún quedan dos páginas del manuscrito desaparecidas, el hallazgo en Blois reaviva la esperanza de recuperar más fragmentos de este documento clave para la historia de la ciencia.






