La banda británica Queen decidió no realizar una gira en Estados Unidos al considerar que el país atraviesa una situación que lo vuelve inseguro. Así lo afirmó el guitarrista Brian May en declaraciones al diario The Daily Mail, donde señaló que, aunque el grupo mantiene un fuerte vínculo con el público estadounidense, el contexto actual hace “imprudente” regresar por ahora.
May explicó que Estados Unidos “ha cambiado mucho” desde la última gira de la banda en 2023 y sostuvo que la percepción de riesgo no es exclusiva de Queen. Indicó que otros artistas también están reconsiderando presentarse en ese país ante el clima político y social.
La relación entre Queen y Donald Trump ha sido tensa desde hace años. En 2016, la banda manifestó su rechazo a su candidatura presidencial y, posteriormente, emprendió acciones para impedir el uso de su música en actos de campaña, incluida la prohibición del tema We Will Rock You.
La decisión de Queen se suma a una serie de cancelaciones y exclusiones de giras por parte de artistas internacionales. En 2025, el pianista húngaro András Schiff canceló todas sus presentaciones en Estados Unidos por razones políticas, mientras que Bad Bunny excluyó al país de su gira tras expresar preocupación por posibles redadas migratorias y la presencia del ICE en conciertos con público latino.
El incremento de la actividad del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas durante el segundo mandato de Trump ha generado cancelaciones de eventos culturales y una baja en la asistencia a conciertos, especialmente entre artistas de origen hispano. Diversas figuras de la música internacional han criticado públicamente estas políticas, mientras otros han optado por expresar su rechazo a través de canciones y acciones simbólicas.
En el ámbito institucional, el compositor Philip Glass retiró el estreno de su Sinfonía núm. 15 del Kennedy Center, al considerar que la orientación actual del recinto es incompatible con los valores de su obra. Esta decisión se suma a cancelaciones de presentaciones, fuga de patrocinadores y disminución de público en uno de los principales centros culturales de Washington, en medio de críticas por la influencia política de Donald Trump en la institución.






