La tercera jornada del movimiento “No Kings” se desplegó en Estados Unidos con más de 3,300 concentraciones previstas en los 50 estados, en lo que los organizadores perfilan como la mayor movilización contra el presidente Donald Trump, la guerra en Irán y las políticas migratorias.
La convocatoria es impulsada por una coalición de unos 400 grupos, entre ellos Amnistía Internacional y la Unión de Libertades Civiles Estadounidenses, además de sindicatos y organizaciones civiles. Buscan superar las cifras de movilizaciones anteriores, que reunieron a millones de personas en todo el país.
Las protestas denuncian lo que los organizadores califican como tendencias autoritarias en el actual mandato, con énfasis en operativos del Servicio de Inmigración y Aduanas y acciones militares en Medio Oriente.
La principal concentración está programada en Mineápolis, donde se prevé la participación del senador Bernie Sanders, la actriz Jane Fonda y la dirigente sindical Liz Schuler, presidenta de la Federación Estadounidense del Trabajo y Congreso de Organizaciones Industriales.
Las movilizaciones también responden a la muerte de dos ciudadanos estadounidenses durante operativos migratorios en enero en Minnesota, hecho que intensificó la crítica pública. En paralelo, encuestas recientes muestran un aumento en la desaprobación hacia Trump, en medio de un contexto de polarización política y conflicto internacional.






