En el arranque del nuevo año, la Iglesia mexicana presentó una lista de 12 deseos enfocados en construir un México más justo, solidario y esperanzador. A través de su editorial dominical Desde la Fe, la Arquidiócesis de México hizo un llamado a toda la sociedad a trabajar de manera colectiva para materializar estos anhelos, subrayando la importancia de poner en manos de Dios los proyectos personales y comunitarios.
1. Paz y seguridad para las familias mexicanas
El primer deseo es la construcción de un país donde las familias puedan vivir sin miedo, con calles, hogares y espacios públicos seguros. La Iglesia instó a las autoridades a diseñar estrategias integrales para prevenir la violencia y fortalecer las instituciones encargadas de garantizar la seguridad.
2. Acceso digno a la salud
Se planteó la necesidad de un sistema de salud accesible y eficiente, en el que todas las personas reciban un trato respetuoso. Este deseo incluye una atención prioritaria a la salud mental, mejoras sustantivas en los hospitales y una actitud solidaria hacia quienes padecen enfermedades.
3. Justicia pronta y expedita
La Iglesia pidió un sistema de justicia imparcial, ágil y efectivo, donde las leyes se apliquen con responsabilidad. Asimismo, llamó a los ciudadanos a actuar con honestidad y respeto en su vida cotidiana para fomentar una convivencia más justa.
4. Unidad social para un México más fuerte
El cuarto anhelo es promover la unidad social, transformando divisiones y diferencias en oportunidades de entendimiento y colaboración, con el objetivo de construir un país más sólido y cohesionado.
5. Fortalecimiento de las familias
La Iglesia subrayó la importancia de la integración familiar, fomentando relaciones afectivas saludables basadas en el respeto, la solidaridad y el fortalecimiento de los lazos emocionales.
6. Solidaridad y caridad hacia los más necesitados
En un México donde las desigualdades persisten, la Iglesia llamó a la sociedad a practicar la caridad hacia quienes enfrentan situaciones de pobreza o exclusión, promoviendo un entorno de mayor equidad.
7. Respeto y dignidad para los migrantes
Se abogó por un país sensible al sufrimiento de las personas migrantes, en el que se les brinde un trato digno, respeto y reconocimiento como hermanos que enfrentan situaciones adversas.
8. Protección de la niñez
El octavo deseo enfatiza la importancia de garantizar una infancia feliz y segura, con acceso a educación, salud, recreación y un trato digno que favorezca su desarrollo integral.
9. Apoyo integral a víctimas de la violencia
La Iglesia pidió acompañar de manera integral a las víctimas de la violencia, particularmente a aquellas familias que sufren la desaparición de un ser querido. Solicitó apoyo emocional, jurídico y social, junto con un trato digno y respetuoso tanto por parte de las autoridades como de la sociedad.
10. Equidad de género
La equidad entre hombres y mujeres ocupó un lugar destacado en la lista. La Iglesia destacó la importancia de valorar el aporte de las mujeres en todos los ámbitos, garantizando las mismas oportunidades y fomentando un entorno justo para ambos géneros.
11. Respeto por la vida humana
En este punto, se pidió que cada vida sea valorada y protegida desde la concepción hasta la muerte natural, fomentando una cultura que reconozca la dignidad inherente de cada persona.
12. Compromiso con el medio ambiente
Finalmente, la Iglesia exhortó a la sociedad a construir un México responsable en materia medioambiental, promoviendo el cuidado de los recursos naturales y del planeta mediante acciones individuales, educativas y políticas públicas.
Un llamado a la acción colectiva
Con este mensaje, la Iglesia mexicana reafirmó su compromiso de colaborar con la sociedad en la construcción de un mejor país. Más allá de los deseos, instó a cada ciudadano a asumir su responsabilidad en estos desafíos y a trabajar juntos en la búsqueda del México que todos anhelan.