El capitán del petrolero “Grinch” – interceptado el jueves por la Marina francesa y sospechoso de integrar la “flota fantasma” rusa – fue puesto en prisión preventiva, anunció este domingo la fiscalía de Marsella.

El buque fue interceptado en aguas internacionales entre España y el norte de África y escoltado hasta el golfo de Fos, donde llegó a última hora de la tarde del sábado.

Se sospecha que el “Grinch” pertenece a la denominada “flota fantasma” de barcos que permiten a Rusia exportar su petróleo eludiendo las sanciones impuestas por países occidentales tras la invasión de Ucrania.

El capitán del buque es un “ciudadano indio de 58 años”, indicó la fiscalía y añadió que la tripulación, “también de nacionalidad india” permanece a bordo.

En tanto, avanzan las investigaciones que “tienen como objetivo verificar la validez del pabellón” del navío y de los documentos necesarios para la navegación, según la fuente.

Ahora, el petrolero está fondeado a unos 500 metros de la costa de la ciudad de Martigues, vigilado por un barco de la Marina francesa y dos lanchas rápidas de la gendarmería.

Para garantizar la “seguridad y protección” de la investigación en curso, las autoridades marítimas han definido “zonas de exclusión naval y aérea”.

La fiscalía de Marsella – que abrió una investigación preliminar el jueves 22 de enero – realizará una serie de inspecciones en el buque en colaboración con la sección de investigación de la gendarmería marítima de Tolón y el centro marsellés de seguridad marítima.

Cuando la Marina francesa abordó la embarcación, en una espectacular operación comando, el presidente francés, Emmanuel Macron, afirmó que el petrolero estaba bajo “sanciones internacionales” y que era “sospechoso de navegar con una bandera falsa” y que el abordaje se llevó a cabo con el apoyo de varios “aliados”.

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