La dirigencia nacional y senadores del Partido Revolucionario Institucional (PRI) advirtieron que el modelo aplicado en Venezuela por los gobiernos de Hugo Chávez y Nicolás Maduro —basado en reformas electorales para permitir comicios a modo, retirar financiamiento y eliminar la representación de la oposición— pretende ser replicado en México mediante una reforma impulsada por Morena y la llamada Cuarta Transformación.
En un pronunciamiento, el PRI sostuvo que el caso venezolano debe asumirse como una advertencia sobre los riesgos de destruir al Poder Judicial, desaparecer los órganos autónomos, perseguir a la oposición política, censurar a la prensa y deteriorar la imagen internacional del país.
El documento, firmado por el dirigente nacional del partido, Alejandro Moreno, señala que Morena pretende impulsar una reforma electoral que, bajo el discurso de la austeridad y la simplificación administrativa, busca desmantelar el modelo democrático vigente y eliminar a las autoridades electorales, así como los espacios de representación ganados por la oposición.
De acuerdo con el PRI, la intención de dicha reforma es instaurar elecciones controladas y perpetuar a Morena en el poder sin límites ni contrapesos institucionales, lo que abriría la puerta a un régimen autoritario similar o peor al venezolano. El partido afirmó que resulta preferible sostener un sistema democrático costoso que transitar hacia una “dictadura barata”.
La dirigencia tricolor afirmó que la caída del régimen venezolano representa un punto de inflexión para América Latina y el Caribe, tras más de dos décadas en las que, acusaron, el Estado fue saqueado por un gobierno corrupto que convirtió las instituciones públicas en un negocio criminal.
Finalmente, el PRI acusó que negar esa realidad, como —afirmaron— lo hace el Gobierno de México junto con Morena, no constituye una postura de neutralidad, sino una forma de complicidad con un régimen autoritario y delincuencial.




