El Camino Real de Tierra Adentro, eje histórico que articuló el desarrollo del norte de la Nueva España desde el siglo XVI, es abordado como un patrimonio vivo en el libro Camino Real de Tierra Adentro. Un itinerario cultural. Estudios y reflexiones de los conversatorios 2022 y 2023, Zacatecas-Aguascalientes (2025), presentado el 5 de febrero de 2026 en el Museo Regional de Historia de Aguascalientes.
La obra retoma el proceso histórico mediante el cual españoles, criollos, pueblos indígenas y personas esclavizadas configuraron una red caminera que llegó a extenderse por 2 mil 600 kilómetros, desde la Ciudad de México hasta Santa Fe, actual Estados Unidos. Esta ruta fue inscrita en 2010 en la Lista del Patrimonio Mundial de la Unesco.
Durante la presentación, el secretario técnico del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), José Luis Perea González, definió el libro como una “memoria activa”, al no limitarse a recopilar ponencias académicas, sino proponer líneas de acción para la conservación, el disfrute social del patrimonio y la cooperación binacional asociada al Camino Real.
El volumen reúne aportaciones de una veintena de autores, organizadas en cinco apartados y 18 capítulos. Su coordinación estuvo a cargo de Christian Medina López Velarde y del propio Perea González. De acuerdo con Medina López Velarde, el libro busca ser un medio para generar nuevas miradas y cuestionamientos sobre una ruta que permite comprender procesos económicos, sociales y culturales fundamentales del pasado.
Los especialistas coincidieron en que, a pesar de los avances logrados desde la declaratoria de la Unesco, la difusión del valor del Camino Real de Tierra Adentro entre públicos amplios sigue siendo un desafío. En ese contexto, se subrayó la relevancia de que la publicación esté disponible tanto en formato impreso, en la red de librerías del INAH, como en descarga gratuita a través del Repositorio INAH.
La presentación también recordó los conversatorios de 2022 y 2023 que dieron origen al libro, así como décadas de talleres, coloquios y seminarios impulsados por el INAH para poner en valor los vestigios materiales e inmateriales del Camino Real, que incluyen puentes, presidios, exhaciendas, tramos empedrados, leyendas, danzas, festividades religiosas y tradiciones culinarias.
Se destacó que estos esfuerzos académicos y culturales fueron clave para el reconocimiento internacional de la ruta, con la participación de promotores y especialistas que sentaron las bases para su estudio y preservación como uno de los itinerarios culturales más relevantes de México y América del Norte.






