Gustavo Petro acusó a la CIA de estar detrás de los reportes que vinculan al director de Inteligencia, Wilmar Mejía, y al general Juan Miguel Huertas con disidencias de las FARC. Ambos funcionarios negaron cualquier contacto. La Dirigencia Nacional de Inteligencia y la Procuraduría abrieron investigaciones.
Petro afirmó que la CIA opera para influir en la opinión pública conforme a intereses de Estados Unidos. Señaló que la agencia “tiene razones para atacar” a su gobierno y que sus informes “provienen del narcotráfico”. Advirtió que podrá permanecer en Colombia solo si persigue redes criminales y no interfiere en la soberanía.
El Departamento de Estado llamó a Colombia a investigar a fondo los señalamientos por la cooperación bilateral en seguridad. Las tensiones entre ambos gobiernos aumentaron tras las acusaciones de Donald Trump contra Petro y por los operativos marítimos de Estados Unidos en los que se han destruido embarcaciones y muerto 83 personas, acciones que Petro califica de ilegales.





