El director español Pedro Almodóvar aseguró que el uso del color es un elemento fundamental en su forma de hacer cine, al grado de compararse con un pintor durante los rodajes, en una charla con estudiantes realizada en París.

El cineasta, autor de películas emblemáticas como Todo sobre mi madre y Volver, explicó que su estilo visual está marcado por una paleta intensa de tonalidades, que le permite construir narrativas y personajes desde lo visual.

Durante el encuentro, realizado en el Centro Pompidou, donde se le dedica una retrospectiva hasta el 26 de mayo, el director afirmó que “cuando estoy rodando, me siento como un pintor, como un artista plástico”, al considerar que trabaja con elementos tridimensionales para contar historias.

El también realizador de Amarga Navidad, que competirá por la Palma de Oro en el Festival de Cannes, señaló que su fascinación por los colores proviene tanto de las películas en tecnicolor que vio en su infancia como de una reacción personal a las tradiciones de luto que marcaron su entorno familiar.

Almodóvar destacó que sus personajes suelen ser “barrocos y excesivos”, como los interpretados por Marisa Paredes en “La flor de mi secreto” o Penélope Cruz en “Volver”, donde el color juega un papel clave en la construcción emocional.

El director también subrayó su interés por el trabajo actoral, al considerar que los intérpretes son el eje central de sus historias. A lo largo de su carrera ha colaborado con figuras como Carmen Maura, Antonio Banderas, Javier Bardem y Tilda Swinton.

Finalmente, reconoció que en su filmografía predominan historias marcadas por el dolor y la complejidad emocional, donde el acompañamiento entre personajes se convierte en un elemento central. “No sabría contar nunca una historia sobre seres absolutamente felices”, concluyó.

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