Trey Parker y Matt Stone, creadores de South Park, volvieron a demostrar que no perdonan ni a sus propios jefes. Esta semana, tras un estira y afloja con Paramount y en medio de la fusión con Skydance Media, firmaron un nuevo acuerdo por US$ 1,500 millones que garantiza la presencia global de la serie en Paramount+ hasta 2030. Pero lejos de mostrarse agradecidos, aprovecharon el primer episodio de la temporada para burlarse de su empresa madre, del expresidente Donald Trump y de CBS, uno de los canales del mismo conglomerado.

La polémica no tardó. En el episodio, transmitido el miércoles, Trump aparece en la cama con Satanás, mientras Jesús advierte a los protagonistas sobre las consecuencias de enfrentarse al expresidente: “¿Vieron lo que le pasó a CBS? Bueno, ¿adivinen quién es el dueño de CBS? Paramount”, dice. “¿De verdad quieren acabar como Colbert?”.

El regreso no pudo ser más ruidoso. La nueva temporada se había retrasado por una disputa sobre los derechos de transmisión, justo cuando Paramount negociaba su venta a Skydance Media, propiedad de David Ellison, hijo del magnate Larry Ellison. En redes, Parker y Stone calificaron la fusión como “un desastre” que “está arruinando South Park”.

Multimillonarios con humor corrosivo

El nuevo contrato no solo posiciona a Parker y Stone como los showrunners mejor pagados de Hollywood, sino que también los convierte en multimillonarios. Cada uno posee una fortuna estimada en US$ 1,200 millones, y controlan casi en su totalidad Park County, el estudio que fundaron en 2012 y desde donde operan sus contenidos.

Desde hace más de una década, Park County ha funcionado con una estrategia empresarial inusual: sin socios de capital externo y con financiamiento mediante deuda convertible. En 2016, los creadores compraron la firma financiera que les había prestado los fondos iniciales, asegurando así el control total del negocio. Hoy, el valor de su empresa se estima en US$ 3,000 millones, según cálculos de Forbes.

Guerra por los derechos y presión en Comic-Con

La última ronda de negociaciones con Paramount fue tensa. A finales de junio, Park County amenazó con demandar a Skydance, al sospechar que había interferido en las pláticas con otras plataformas como Netflix y Warner Bros., interesadas en adquirir los derechos de transmisión.

La presión aumentó cuando se acercaba la Comic-Con de San Diego. Parker y Stone, conocidos por su irreverencia, advirtieron que hablarían sin filtros, lo que aceleró las negociaciones. El lunes, Paramount y Skydance cedieron: firmaron un nuevo contrato de producción y derechos de transmisión, desbloqueando la temporada 27.

Un futuro garantizado y con más sátira

El nuevo acuerdo establece que Parker y Stone producirán 10 episodios anuales de South Park hasta 2030, con US$ 250 millones anuales garantizados, una mejora respecto al contrato anterior de US$ 155 millones por año.

Al cierre de la Comic-Con, se les preguntó qué esperar del resto de la temporada. Matt Stone, entre risas, dijo: “Sin política”, provocando carcajadas. Más serio, Parker comentó la reacción de Trump al primer episodio: “Lo sentimos muchísimo”, ironizó.

Lo cierto es que, a casi tres décadas de su estreno, South Park sigue siendo uno de los productos más rentables y polémicos de la televisión. Y sus creadores, fieles a su estilo, prefieren burlarse de sus benefactores antes que callar, incluso cuando eso significa criticar a Paramount… o al presidente.

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