Los precios del oro y la plata marcaron este martes nuevos máximos históricos, impulsados por el aumento de las tensiones geopolíticas y la expectativa de que la Reserva Federal de Estados Unidos vuelva a recortar las tasas de interés.

El oro alcanzó un máximo de 4,497.7 dólares por onza en las primeras horas de la sesión, acercándose a la barrera psicológica de los 4,500 dólares. Hacia las 20:30 horas (19:30 GMT), el metal dorado se mantenía alrededor de los 4,490 dólares.

Por su parte, la plata registró un récord histórico de 71.5 dólares por onza alrededor de las 20:00 horas (19:00 GMT) y se mantiene por encima de los 71 dólares.

En lo que va del año, el oro acumula una ganancia cercana al 70 %, mientras que la plata ha repuntado más del 140 % desde enero, lo que representa el mayor aumento anual para ambos metales desde 1979.

El analista de XTB, Manuel Pinto, explicó que el repunte en los precios de los metales preciosos responde principalmente a la apuesta del mercado por futuros recortes en las tasas de interés por parte de la Reserva Federal. No obstante, advirtió que, tras los recientes datos del Producto Interno Bruto de Estados Unidos correspondientes al tercer trimestre, el banco central podría replantear su postura monetaria.

Pinto también subrayó que el atractivo del oro como activo refugio se ha intensificado en la última semana debido al aumento de las tensiones geopolíticas, particularmente en Venezuela, donde Estados Unidos ha bloqueado petroleros y elevado la presión sobre el gobierno del presidente Nicolás Maduro.

En el caso de la plata, el especialista señaló que su fuerte repunte obedece a entradas especulativas y a persistentes tensiones en la oferta en los principales centros de negociación, tras una histórica compresión de posiciones cortas registrada en octubre.

A su vez, el analista de XTB Adrián Hostaled destacó que la actual competencia estratégica entre bloques —Estados Unidos y Occidente frente a China y Rusia— es percibida como un fenómeno de largo plazo. En ese contexto, el oro se consolida como un activo neutral, al margen de los sistemas de pago controlados por una sola potencia.

Hostaled añadió que el incremento de sanciones financieras y bloqueos comerciales ha llevado a varios países a considerar el oro como una herramienta de protección frente a eventuales congelaciones de reservas en dólares o euros.

Este entorno se ha visto reforzado por las recientes acciones de Estados Unidos, que ya ha confiscado dos buques y anunció una operación para interceptar a un tercero en el mar Caribe, como parte del bloqueo impulsado por el presidente Donald Trump contra petroleros sancionados por Washington, en medio de un despliegue militar que Caracas considera una amenaza para propiciar un cambio de régimen.

Además, los bancos centrales de economías emergentes han acelerado sus compras de oro con el objetivo de reducir su dependencia del dólar, generando una demanda estructural adicional directamente vinculada al riesgo geopolítico.

De acuerdo con Hostaled, este escenario ha llevado a que parte del mercado perciba a algunas divisas refugio tradicionales como menos eficaces ante las intervenciones de política monetaria, lo que incrementa el atractivo relativo del oro y fortalece la inversión institucional en fondos vinculados al metal precioso.

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