En el marco del 30 de abril “Día del niño y la niña”.

Las organizaciones juveniles SOS Discriminación Internacional Querétaro y el Observatorio Juvenil por la No Discriminación Querétaro (OJQ) reconocen a la Secretaría de Salud del Estado de Querétaro (Seseq) por enseñar a adolescentes, jóvenes, profesorado, padres y madres de familia de la Secundaria General “Constitución de 1917” y del Colegio de Bachilleres del Estado de Querétaro “Plantel 13” (COBAQ 13) a identificar y sanar heridas emocionales desde la infancia que alimentan los ciclos de violencia que se repiten de generación en generación, ocasionando violencia contra uno mismo; violencia desde el noviazgo; violencia en la familia; violencia en la escuela; violencia en el trabajo y la calle.

Las actividades fueron impartidas a padres, madres de familia; profesorado y alumnado de la Secundaria General “Constitución de 1917”, así como a estudiantes del Colegio de Bachilleres del Estado de Querétaro “Plantel 13” (COBAQ 13) a petición de dichas instituciones educativas, debido a que conocen el trabajo que realiza el Componente de Salud Sexual y Reproductiva para Adolescentes de la Seseq, en el cual contribuye a prevenir la violencia machista contra uno mismo, en el noviazgo y diferentes ámbitos porque se enfoca en los orígenes de dicha violencia, que comienza con las 5 heridas emocionales desde la infancia como son: 1.- Herida del Rechazo; 2.- Herida del Abandono; 3.- Herida de la Humillación; 4.- Herida de la Traición y 5.- Herida de la Injusticia. Debido a que las mencionadas heridas emocionales no son conscientes porque están normalizadas y han generado ciclos de violencia de generación en generación.

En ese sentido, durante las referidas actividades las y los adolescentes, así como sus padres, madres y profesores realizaron reflexiones, dinámicas con globos, así como pequeñas representaciones teatrales para mostrar cómo se pueden identificar y sanar las heridas emocionales desde la infancia para aprender a cerrar ciclos de violencia contra uno mismo; en el noviazgo; en la escuela; en la familia; en el trabajo y la calle.

Al final de las actividades, las y los participantes fueron reconocidos por el facilitador del Componente de Salud Sexual y Reproductiva para Adolescentes de la Seseq con paletas de corazones y con las cuales realizaron fotografías formando círculos con los globos y las paletas de corazones, simbolizando que al cerrar los ciclos de violencia se abren nuevos ciclos pero ahora de relaciones humanas saludables, libres de cualquier forma violencia y discriminación.

“La dinámicas de los talleres fueron muy divertidas y de mucho aprendizaje porque nos enseñaron a valorarnos, así como a cuidarnos a nosotras y nosotros mismos, al tomar consciencia de lo importante que conocer y sanar nuestras heridas emocionales de la infancia para prevenir las violencias contra nosotras, nosotros mismos y hacia las demás personas, sobre todo porque muchas veces no nos damos cuenta que estamos repitiendo ciclos de violencia de generación en generación porque en nuestra cultura se han normalizado y justificado las violencias, generando la repetición de los ciclos de violencia que se originaron con las heridas emocionales que vivimos durante la infancia. Por ello, cuando tomamos consciencia de todo esto y empezamos a atendernos para sanar emocionalmente, entonces empezamos a construir relaciones humanas saludables”. Así coincidieron las y los participantes durante sus intervenciones en los talleres antes mencionados.

Al concluir el evento, el facilitador de dichos talleres con paletas de corazón, con las cuales realizaron círculos con sus manos, los globos y las paletas, simbolizando que de esa manera se llevan el compromiso de seguir aprendiendo a identificar y cerrar ciclos de violencia en su vida para comenzar a construir relaciones humanas saludables, libres de cualquier forma de violencia y discriminación.

“Nos gustaron mucho las dinámicas con globos y paletas de corazones, donde aprendimos que un noviazgo saludable es la relación entre dos personas que sienten atracción mutua, en donde hay respeto, emoción, acompañamiento, ayuda mutua y sentimientos compartidos. Pero sobre todo estos talleres especializados nos ayudan a crecer como seres humanos, tanto mujeres como a hombres, porque además de aprender a identificar y prevenir las violencias, nos permite establecer relaciones saludables y construir un espacio seguro en la escuela y al salir de ella con estos aprendizajes, los llevamos a nuestras casas y a la calle para seguir construyendo espacios libres de violencia y poder convivir sanamente”. Coincidieron en sus intervenciones finales el alumnado, así como los padres y madres de familia que participaron en los mencionados talleres.

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