Los principales organismos financieros y humanitarios del mundo alertaron sobre un inminente encarecimiento de los alimentos y un aumento de la inseguridad alimentaria a nivel global, como consecuencia de la guerra contra Irán.
En un comunicado conjunto, los titulares del Fondo Monetario Internacional (FMI), Grupo del Banco Mundial (BM) y el Programa Mundial de Alimentos (PMA) señalaron que el conflicto ha generado una de las mayores disrupciones en los mercados energéticos de la historia reciente.
Las dirigentes Kristalina Georgieva, Ajay Banga y Cindy McCain advirtieron que el alza en los precios del petróleo, el gas y los fertilizantes, sumado a problemas en el transporte, tendrá un impacto directo en el costo de los alimentos a nivel mundial.
El documento subraya que el cierre parcial del estrecho de Ormuz —una ruta clave para el comercio de hidrocarburos— ha sido un factor determinante en el aumento de los precios energéticos, que actualmente registran incrementos de hasta 50% respecto a niveles previos al 28 de febrero, cuando comenzaron los ataques encabezados por Estados Unidos e Israel.
Aunque recientemente se acordó una tregua temporal entre Estados Unidos y Irán que permitió la reapertura del paso marítimo, los organismos internacionales advierten que los efectos económicos ya están en curso.
El impacto será más severo en países de bajos ingresos, particularmente aquellos que dependen de la importación de alimentos y energía, y que además enfrentan limitaciones fiscales y altos niveles de endeudamiento.
Finalmente, las tres instituciones se comprometieron a coordinar acciones para mitigar los efectos de la crisis, proteger a las poblaciones más vulnerables y contribuir a una recuperación económica que permita estabilidad, crecimiento y generación de empleo a nivel global.





