Fuerzas federales realizaron este domingo un operativo de gran escala en Jalisco dirigido a capturar a Nemesio Oseguera Cervantes, identificado por autoridades como líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). El despliegue derivó en la muerte del capo, según confirmó posteriormente el gabinete de seguridad.
El secretario de Seguridad federal, Omar García Harfuch, informó que los enfrentamientos dejaron un saldo de 30 presuntos delincuentes muertos, además de 25 elementos de la Guardia Nacional, un custodio, un funcionario de la Fiscalía local y una civil. En paralelo, se reportaron cuatro presuntos agresores fallecidos en Michoacán, así como 85 bloqueos carreteros en 11 estados.
Durante la noche del domingo, autoridades federales reconocieron también vehículos incendiados y ataques a gasolineras y establecimientos. La situación provocó suspensiones temporales de actividades, incluidos vuelos, corridas de autobuses y clases en distintas zonas.
Ventana de oportunidad operativa
El secretario de la Defensa, Ricardo Trevilla Trejo, detalló que trabajos de inteligencia militar permitieron ubicar al objetivo en Tapalpa. Según la versión oficial, fuerzas especiales del Ejército fueron recibidas con un ataque armado, lo que derivó en un enfrentamiento. Oseguera Cervantes y escoltas heridos fueron evacuados vía aérea, pero fallecieron durante el traslado.
Posteriormente, la Fiscalía General de la República (FGR) confirmó la identificación del cuerpo.
Analistas señalaron que el gobierno de Claudia Sheinbaum Pardo habría aprovechado una coyuntura de inteligencia favorable. Armando Vargas, de México Evalúa, indicó que la ubicación precisa del líder criminal representó una oportunidad difícil de postergar.
Contención frente a la reacción violenta
Especialistas coinciden en que las autoridades anticiparon una respuesta violenta del CJNG. Vargas sostuvo que el Estado mexicano realizó un “cálculo racional”, estimando capacidad suficiente para contener la disrupción y restablecer condiciones de gobernabilidad en un periodo corto.
Gustavo López Montiel, académico del Tecnológico de Monterrey, subrayó que, a diferencia de otros escenarios recientes, en el CJNG no se observa una pugna interna visible, lo que podría reducir riesgos de fragmentación violenta prolongada.
Presión de Estados Unidos
El operativo ocurre en un contexto de tensiones bilaterales. Desde Washington, el presidente Donald Trump ha insistido en que México intensifique acciones contra el narcotráfico. Sheinbaum reconoció intercambio de inteligencia con Estados Unidos, aunque enfatizó que la operación fue ejecutada exclusivamente por fuerzas mexicanas.
López Montiel consideró que la presión estadounidense habría sido un factor determinante, al tratarse de un objetivo prioritario para agencias norteamericanas.
Por su parte, Javier Oliva, profesor de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), apuntó que ahora la atención se centra en la respuesta política y estratégica de Estados Unidos tras el golpe al CJNG.
El operativo se produce a meses del arranque del Mundial de Fútbol 2026, donde Guadalajara figura como una de las sedes, añadiendo un componente adicional de evaluación sobre riesgos de seguridad y estabilidad regional.





