El gigante deportivo Nike volvió a destacar en sus resultados, aunque mantiene señales de cautela sobre su recuperación total. La compañía registró un inesperado repunte en ventas durante el primer trimestre fiscal, pero advirtió que la próxima temporada navideña podría ser más lenta de lo previsto.
Nike proyecta una caída de alrededor del 3% en ventas entre septiembre y diciembre, que podría ser mayor si los tipos de cambio dejan de jugar a su favor. Este escenario se suma a un descenso del 8% en el mismo período del año anterior, reflejando un avance más pausado del esperado por el mercado.
Los costos arancelarios también representan un desafío: se estima que las tarifas le costarán unos 1,500 millones de dólares, reduciendo su margen bruto en 1.2 puntos porcentuales durante el ejercicio fiscal 2026, frente a los 1,000 millones y 0.75 puntos proyectados en junio. Para el trimestre actual, el margen bruto se espera que caiga entre 3 y 3.75 puntos porcentuales.
A pesar de estos desafíos, los resultados superaron las expectativas de Wall Street. Nike reportó ingresos por 11,720 millones de dólares, frente a los 11,000 millones previstos, y ganancias de 727 millones, equivalentes a 49 centavos por acción. Aunque las utilidades retrocedieron 31% respecto al año anterior, las ventas crecieron 1%.
El director ejecutivo, Elliott Hill, destacó avances en ventas mayoristas, operaciones y en Norteamérica, donde los ingresos subieron 4% hasta 5,020 millones de dólares. Sin embargo, reconoció que las divisiones de China, Converse y el negocio directo siguen rezagadas, con caídas de 9%, 27% y 4%, respectivamente.
Hill impulsa además una reestructuración interna, incluyendo la reorganización por deporte y el recorte del 1% de la plantilla, afectando a unos 8,000 empleados. Confía en que estos cambios “devuelvan agilidad” y fortalezcan la innovación, apoyándose en alianzas como la reciente colaboración con Skims, de Kim Kardashian, que ha tenido buena recepción entre consumidoras.
El avance digital y el crecimiento del consumo femenino, donde las comunidades latinas en EE. UU. tienen un papel destacado, podrían ser piezas clave para sostener el crecimiento y diversificar la base de clientes de Nike.






