Cuatro astronautas regresarán a la Tierra desde la Estación Espacial Internacional (EEI) más de un mes antes de lo previsto, luego de que uno de los integrantes de la tripulación presentara un problema médico, informó la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA).
La agencia espacial no dio a conocer detalles sobre la naturaleza del incidente por razones de privacidad, aunque confirmó que el astronauta afectado se encuentra en condición estable y no requerirá atención médica especial durante el viaje de regreso. Sin embargo, explicó que una evaluación completa será más adecuada una vez que la tripulación esté en tierra.
“El astronauta estaría mejor si es evaluado en la Tierra”, señaló el doctor James Polk, jefe de salud y medicina de la NASA, al explicar que, aunque la EEI cuenta con equipo médico avanzado, no dispone de los recursos equivalentes a los de una sala de emergencias.
La tripulación que retornará corresponde a la misión Crew-11 de la NASA y SpaceX, integrada por los astronautas estadounidenses Mike Fincke y Zena Cardman, el japonés Kimiya Yui y el cosmonauta ruso Oleg Platonov. La misión, parte de la rotación regular del personal del laboratorio orbital, estaba programada para concluir el próximo mes.
El administrador de la NASA, Jared Isaacman, indicó que la decisión de adelantar el regreso se tomó considerando que la misión Crew-12, con cuatro nuevos astronautas, tiene previsto su lanzamiento en las próximas semanas, con la posibilidad de acelerar el despegue, originalmente previsto para mediados de febrero.
“El equipo de Crew-11 partirá de la estación espacial en cuestión de días”, precisó Isaacman.
La preocupación médica se hizo pública el miércoles, cuando la NASA anunció la postergación de una caminata espacial, citando una “situación médica” no especificada. La agencia aseguró que tanto la NASA como sus socios están entrenados para manejar este tipo de escenarios de forma segura.
Tras el regreso de Crew-11, solo permanecerá un astronauta de la NASA en la EEI: Chris Williams, quien llegó a finales de noviembre a bordo de una nave rusa Soyuz, como parte del acuerdo de cooperación entre Estados Unidos y Rusia. Funcionarios de la agencia afirmaron que Williams está capacitado para mantener las operaciones hasta la llegada de la siguiente tripulación.
“Esta es una de las razones por las que volamos tripulaciones mixtas en vehículos Soyuz y estadounidenses, para garantizar la operación continua de ambos segmentos de la estación”, explicó Amit Kshatriya, administrador asociado de la NASA.





